Día de reencuentros y emociones en el patio de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga, donde se ha celebrado el día de su patrona, la Virgen del Pilar, más normal desde la llegada de la pandemia. El acto, presidido por la directora general del instituto armado, la malagueña María Gámez, ha contado con una notable asistencia de autoridades e invitados que, como en otros ámbitos, hacen ver entre mascarillas la añorada normalidad en un horizonte que ya casi se toca con los dedos. El coronel Antonio Rodríguez-Medel Nieto, responsable de la Comandancia, ha mostrado su satisfacción por la celebración de este acto, ya que el Covid, que desde su llegada ha provocado la muerte en Málaga de dos guardias civiles, el contagio a 277 y el aislamiento de 715, impidió la del año pasado así como las celebraciones de los 176 y 177 aniversarios de la fundación del cuerpo.

Sin embargo, la propia Gámez ha recordado la importancia de la tradición de un día como este, de saber mirar atrás y recordar el gran trabajo que la Guardia Civil ha hecho durante el último año y homenajear las intervenciones más destacadas, a los veteranos y, por supuesto, a los agentes que ya no están. Tanto Gámez como Rodríguez-Medel han recordado intervenciones tan importantes como la detención del Melillero, el joven acusado de arrojar ácido a su expareja y una amiga de esta; las operaciones antidroga ligadas al Plan Carteia; la detención del presunto asesino de su pareja en Rincón de la Victoria; o el reciente incendio que acabó con casi 10.000 hectáreas de Sierra Bermeja y se cobró la vida de un bombero.

Las condecoraciones más importantes fueron para Julián García Campos y José Antonio Pérez López, que resultaron heridos durante la operación Carambola, desarrollada en las provincias de Málaga, Granada y Bremen (Alemania) contra el tráfico de marihuana. El primero, que se encuentra retirado del servicio por las graves lesiones que sufrió, fue arrollado por el coche que conducía un narco para evitar su detención e intentó atropellarlo de nuevo dando marcha atrás. Le salvó su compañero, que no dudó en poner en riesgo su propia vida para forcejear con el conductor a través de la ventanilla y girar el volante para evitar una tragedia mayor. Ambos han recibido la Cruz con Distintivo Rojo a manos de María Gámez y la ovación de todos los asistentes.

Celebración de la patrona de la Guardia Civil en la Comandancia de Málaga Álex Zea

Tras la distinción con la Cruz con Distintivo Blanco a numerosos efectivos del cuerpo, a miembros de la Policía Nacional, numerosos jueces y la de plata a Valentín Bueno Cabanillas por su trabajo en la Fiscalía, llegó uno de los momentos más emocionantes del acto. La Comandancia de Málaga ha reconocido la trayectoria de José Pérez Prado, que a sus 90 años es el guardia civil más longevo de la provincia. Acompañado por sus hijos y apoyándose en su bastón, José, que fue víctima de un atentado del Grapo en septiembre de 1976 cuando trabajaba en el Subsector de Tráfico de Barcelona, recibió una placa de reconocimiento de manos del hermano mayor de la Expiración, la cofradía malagueña estrechamente vinculada al instituto armado.

La nueva normativa de la Guardia Civil permitirá tatuajes

María Gámez ha asegurado que los tatuajes "hasta ahora no estaban permitidos" en el cuerpo y "lo van a estar" con el Real Decreto de Uniformidad, que ha esperado esté "próximo a aprobarse", y que será un salto "cualitativamente muy grande". Gámez ha indicado que este real decreto, impulsado desde el Ministerio del Interior y la Guardia Civil, permitirá que, "de acuerdo con los usos que ya son sociales y están compartidos", los guardias civiles "por fin puedan tener tatuajes sin ninguna limitación más allá de respetar los valores constitucionales y limitar determinadas zonas que nos parecen que con el principio de autoridad no serían compatibles, cabeza, cuello y manos". Pero ha indicado que en el resto de zonas "va a estar, a través de este real decreto que espero esté próximo a aprobarse, permitido exhibirlo, con lo cual el salto cualitativamente es muy grande y las limitaciones son las únicas que respetamos todos, que sean acordes con los principios recogidos en nuestra Constitución y aquellos espacios que nos parecen que pueden dificultar una acción policial y que genere confianza en el ciudadano".