El sector turístico de la provincia de Málaga ha cerrado el trimestre de verano con más de 43.000 contratos firmados y un aumento interanual del 68%, evidenciando la sensible mejora de actividad experimentada por este segmento tras la debacle sufrida el pasado año a raíz del estallido de la pandemia. La comparación con 2019, el último ejercicio de normalidad económica antes del advenimiento del Covid, revela no obstante que la firma de incorporaciones al sector turístico ha seguido durante la temporada estival un 20% por debajo de la era prepandémica, ya que en el verano de 2019 se suscribieron 54.230, según los datos publicados ayer por el Observatorio Argos de la Junta de Andalucía, adscrito a la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo.

Así, los nueve primeros meses de 2021 se han saldado con la firma de casi 90.000 contratos en este ámbito que incluye segmentos como la hostelería, el alojamiento y las actividades recreativas y de ocio, y un aumento del 35% sobre el mismo periodo del año anterior, algo lógico dado que en aquel entonces la actividad estuvo paralizada de abril a junio por el estado de alarma y el confinamiento de la población. Sobre 2019, en cambio, aún se acumula una caída del 28%.

Las cifras constatan que, una vez pasados los tiempos más duros de la crisis sanitaria, la Costa del Sol parece recuperar niveles de actividad y empleo más acordes a su potencial. El Colegio de Economistas de Málaga ya explicó hace un par de semanas que la particular configuración del tejido productivo malagueño, dominado por el sector servicios y con poco peso de la industria tradicional, ha servido en este caso de factor acelerador del crecimiento, permitiendo a Málaga desmarcarse en positivo del ritmo de recuperación más pausado que presenta la economía española (el PIB de la provincia crecerá este año un 6,6%, por encima tanto del 5,8% que se calcula para el conjunto nacional como del 5,9% andaluz). La reactivación del turismo de la Costa del Sol, sobre todo con la llegada de visitantes nacionales, ha sido evidente y el turismo se mueve ya en niveles del 60% de actividad en relación al año 2019, que marcó el máximo histórico de afluencia de turistas.

Además, las previsiones indican que la temporada alta puede prolongarse este año a lo largo del otoño, con posible buena afluencia de británicos y alemanes conforme acaben las restricciones, según indicaba recientemente la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos).

Así, si el PIB de Málaga cayó en mayor medida que el de España y Andalucía en el pésimo ejercicio de 2020 (se redujo un 14%, cuando en la comunidad y el país lo hizo algo por encima del 10%) debido al peso del turismo en su economía, ese mismo factor le está sirviendo ahora para recuperarse a mayor velocidad.

Camareros y cocineros

En cuanto a las ocupaciones más relevantes, Argos recoge que camareros; ayudantes de cocina; cocineros; personal de limpieza de oficinas, hoteles y otros establecimientos similares; monitores de actividades recreativas y de entretenimiento; recepcionistas de hoteles; preparadores de comidas rápidas o azafatos de tierra han sido las más contratadas durante los tres primeros semestres de 2021 Málaga. La clasificación es muy parecida a la de años anteriores, aunque de la lista han desparecido puestos como supervisores de mantenimiento y guías de turismo.

El trabajo de camarero, en concreto, repite de largo en la primera posición del ranking. En concreto, de los 88.500 contratos firmados en lo que va de año en la provincia dentro del sector turístico, el 60% (unos 53.500) fueron para cubrir el puesto de camarero, lo que muestra la gran demanda existente en el mercado pero también, evidentemente, la enorme precariedad laboral a la que se ven abocados estos profesionales. No es de extrañar, ya que, la temporalidad de los contratos que se firman cada mes en el sector turístico supera el 90%. Esta altísima tasa es muy criticada por los sindicatos, que entienden que se abusa de la temporalidad cubriendo con altas eventuales lo que, en realidad, son puestos estructurales de las empresas.

Cabe también destacar que los contratos para incorporar camareros siguen todavía un 40% por debajo del nivel previo al Covid. En 2019 ya se habían realizado más de 89.000 contratos para cubrir este puesto a estas alturas del año. Un retroceso mayor, del 45%, es el que sufren las ocupaciones de ayudantes de cocina y cocineros, que en este 2021 han firmado unas 19.400 altas frente a las 35.000 de los primeros nueve meses de 2019.

Por municipios, los grandes focos de empleo a nivel provincial son (lógicamente por su mayor población) Málaga capital y Marbella, donde se han firmado respectivamente 24.850 y 12.000 contratos hasta el mes de septiembre. Así, estas dos localidades generan un 41% de todas las contrataciones en el sector en la provincia.

Según Argos, le siguen Torremolinos (6.096), Fuengirola (5.439), Benalmádena (4.605), Estepona (3.934), Vélez-Málaga (3.800), y Mijas (2.800).