La Policía Nacional ha desarticulado en la capital una organización presuntamente dedicada a delitos relativos a la prostitución, explotación sexual, contra la salud pública, usurpación de funciones públicas, coacciones y tenencia ilícita de armas. La operación se ha saldado con 27 detenidos -entre ellos el líder del grupo que reactivó sus actividades ilegales al conseguir la libertad provisional- y la liberación de 14 víctimas, varias de ellas en situación de estancia irregular y una menor de edad. Los agentes han intervenido 8.720 euros, 173,96 gramos de cocaína, 211 de hachís, 5,58 marihuana y útiles para su preparación y dispensa, según ha informado la Comisaría Provincial de Málaga.

Todo se remonta a junio de 2020, cuando agentes adscritos al Grupo III de la Unidad contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Comisaria Provincial de Málaga conocieron la existencia de un grupo de personas que podrían estar explotando mujeres en una casa de citas en la zona de Teatinos. En esta vivienda varias mujeres, la mayoría de ellas extranjeras y en situación irregular, eran explotadas sin descanso en prácticas sexuales. Los proxenetas aprovechaban la vulnerabilidad de las víctimas para someterlas a condiciones abusivas, coaccionarlas e instarlas al consumo de drogas para ejercer largas jornadas de prostitución. La droga, que era obtenida por un miembro de la banda, la conseguía a través de unos familiares que regentaban un desguace de vehículos que era utilizado como tapadera del tráfico de droga a pequeña escala. «La casa de citas facilitaba fármacos y drogas a los clientes que acudían a contratar los servicios sexuales, quienes, en la mayoría de las ocasiones, eran estafados por los investigados al recibir cargos fraudulentos o no autorizados en sus tarjetas de crédito», explicó la Comisaría Provincial. Esta primera fase operativa concluyó con la detención de 14 personas -entre ellas el líder- y la liberación de cinco víctimas de explotación sexual.

Dinero y otros elementos intervenidos en la operación.

A mediados del este año, los investigadores tuvieron que reactivar las pesquisas cuando en una intervención en vía pública se sospechó sobre la posible prostitución de una menor. Las gestiones determinaron que el grupo desarticulado en la primera fase se habría reorganizado. El líder, tras conseguir la libertad provisional, retomó y reestructuró la organización que encabezaba. Sumó nuevos miembros y amplió los tipos delictivo, concretamente, la corrupción de menores, ya que consiguió que la madre de la menor y su pareja sentimental consintieran y favorecieran la prostitución de la joven.

Tras abrir nuevas líneas de investigación, los agentes identificación a los nuevos miembros, que ejercían labores de traslado y recogida de las víctimas en servicios a domicilio, así como la supervisión y control del ejercicio de la prostitución. También consiguieron ubicar en Teatinos y en el Centro nuevos domicilios donde se ejercía dicha práctica. Una nueva intervención sumó 13 personas detenidas, la liberación de 9 mujeres, entre ellas una menor, y la intervención de numerosas sustancias estupefacientes, útiles para la dispensación de las mismas, 8.720 euros y armas (un machete, una pistola simulada y una táser). En total, se han liberado a 14 víctimas y detenido a 27 personas, ingresando en prisión los principales responsables.