La nueva reunión que han mantenido este jueves en Madrid los representantes de Unicaja Banco y los sindicatos para negociar el ERE anunciado por la entidad (que afectaría a 1.513 trabajadores, es decir, al 15% de su plantilla, y supondría el cierre de 395 oficinas) ha concluido sin avances en esta materia. La empresa ha optado por centrarse hoy en el tema de la armonización laboral de la plantilla, afirmando su deseo de homogeneizar las condiciones de trabajo de los empleados de Unicaja Banco y los procedentes de la antigua Liberbank, pero siempre sin incurrir en más costes. El modelo preferente de la armonización de estas condiciones de trabajo será el de Unicaja Banco, según han explicado fuentes sindicales.

Las centrales sindicales presentes en la mesa laboral han mostrado su malestar con el "nulo" avance registrado en las conversaciones y han reclamado a la empresa que facilite ya los datos prioritarios en cuanto a cierres de oficinas, salidas de personal y movilidad geográfica. De momento, el banco no ofrece detalles desglosados en torno a un ajuste de plantilla que, según ha manifestado, desea poder aplicar recurriendo únicamente a medidas de carácter voluntario. Los sindicatos, sin embargo, quieren tener ya los datos para poder preparar una negociación que, en las próximas semanas, pasará a su periodo formal.

"Estamos algo descolocados, porque la entidad sólo ha querido hablar de la armonización laboral de la plantilla. Lo que queremos saber son los datos que manejan para el ERE, porque los trabajadores de Unicaja Banco están en tensión, muy preocupados por su futuro", ha apuntado el responsable de UGT en Unicaja Banco, Rubén Miguel de Andrés. El banco ha citado de nuevo a los sindicatos este viernes 15 de octubre en Madrid para seguir hablando de cuestiones de homogeneización laboral. La semana próxima volverían a retomarse las conversaciones en Málaga, con la impresión entre los representantes sindicales de que podría ser ya entonces cuando el banco diera cifras desglosadas de su propuesta de ERE.

UGT ha explicado que la reunión ha tratado la homologación de las condiciones laborales de la plantilla, en las que se han expuesto comparativas de colectivos de trabajadores respecto a tiempo de trabajo por entidad de origen, conciliación de la vida laboral y familiar, retribuciones, promoción y desarrollo profesional, condiciones financieras y beneficios sociales.

El sindicato SUMA-T CIC ha denunciado el "nulo" avance de las negociaciones entre la entidad y la representación legal de los trabajadores (RLT) y aseguran que la plantilla espera "angustiada" a que se le dé información "real y concreta" sobre la afectación de las medidas de despido colectivo y las condiciones de movilidad geográfica.

Por su parte, el sindicato CSIF ha señalado además que la homogenedidad de condiciones en la plantilla "requiere mucho tiempo de estudio y análisis por nuestra parte, no pudiendo llegar a conclusiones que puedan perjudicar nuestros derechos".

CESICA ha calificado de "decepcionante" esta reunión convocada por la entidad, que ha entregado un documento con la comparativa y propone seguir este viernes con la negociación, lo que, a juicio del sindicato, sirve para "seguir estirando el plazo" del periodo informal de negociación.

CCOO ha incidido en la dificultad de homologar las condiciones de ambas entidades, ya que en Liberbank todavía mantenían sus propias condiciones los colectivos procedentes de las cajas que se integraron en el grupo en la última década (Caja Asturias, Caja Extremadura, Caja Cantabria y Banco CCM). El sindicato defiende que "cualquier proceso de armonización debe hacerse sobre la base de que no haya menoscabo de derechos de ningún colectivo y de que se consiga un marco único de relaciones laborales".

Asimismo, ha pedido una mayor concreción sobre los tiempos en los que se pretende implementar las medidas y el impacto de la movilidad y los mecanismos alternativos que las atenúen y ha solicitado información sobre el coste de cada partida para su valoración y para que la representación sindical pueda hacer contrapropuestas argumentadas.

Fuentes sindicales también ha expresado a este periódico su temor de que la estrategia de negociación del ERE esté siendo directamente gestionada por el actual consejero delegado de Unicaja, Manuel Menéndez, procedente de Liberbank. Estas fuentes expresan su preocupación de que el ajuste laboral pudiera dejar a la provincia de Málaga como una de las provincias más afectadas en este proceso, al concentrar de entrada a buena parte del personal de servicios centrales y a una nutrida red de oficinas.

Por parte de Unicaja Banco, fuentes de la entidad finaciera han comentado a este periódico que en la reunión mantenida este jueves con los sindicatos se ha analizado la comparativa de las condiciones laborales de Unicaja Banco y Liberbank. En este sentido, se han examinado, en atención a cada entidad de origen, las condiciones referentes a normativa laboral (horario, jornada, vacaciones y permisos, entre otras), así como las relacionadas con beneficios sociales (como ayudas económicas, financiación de empleados, excedencias, etc.). Según estas fuentes, este análisis se enmarca en el proceso de negociación y estaba programado hacerlo de forma previa a detallar los datos del ajuste laboral.

La mesa con la Representación Legal de los Trabajadores (RLT) se constituyó el pasado martes 28 de septiembre y está compuesta por 13 representantes (4 de CCOO, 3 de CIC, 3 de UGT, 2 de CESICA y 1 de CSIF). Cada sindicato, además, puede tener un asesor, que estará con voz pero sin voto. Y se ha decidido que los otros tres sindicatos que se han quedado sin representación debido a su menor representatividad puedan también asistir con voz pero sin voto. Por tanto, hay 21 personas en la mesa negociadora.

Unicaja Banco se ha convertido en el quinto banco español en dimensión, cuenta con 9.700 empleados (cerca de 6.000 de Unicaja y 3.767 de la antigua Liberbank) y alrededor de 1.400 oficinas (826 de Unicaja y 575 que eran de Liberbank). Pese a que el solapamiento comercial de ambas entidades es reducido, la entidad ya manifestó durante el proceso de integración que habría una reducción de empleo y de red. Fuentes del mercado habían dado como probable en los últimos meses que el ajuste pudiera ser de algo más de un millar de trabajadores, sin contar con otro cupo de 700 personas que hay excedencia en Liberbank.