La política reincide este fin de semana en el viaje masivo a Valencia. Los socialistas han seguido el mismo camino que emprendieron a principios de este mes los integrantes del PP. De hecho, en la ciudad del Turia se libra un 40 Congreso Federal del PSOE al que los andaluces acuden con un líder nuevo, Juan Espadas, y 276 delegados, de los que 38 son malagueños. Entre quienes han sido elegidos como delegados y quienes acuden en calidad de invitados cunde la certeza de que -más que por los contenidos del propio cónclave nacional- el futuro inmediato del PSOE de Málaga pasa por lo que pueda suceder en los mentideros que se generen en el Federal y los gestos que los líderes dispensen en sus pasillos.

Nadie pierde de vista que a la vuelta de la esquina aguarda el Congreso del PSOE de Andalucía, previsto para dentro de tres fines de semana en Torremolinos, y todo lo que su desarrollo influirá en el cónclave provincial fijado para la primera mitad de diciembre.

Mientras tanto y sin que esté del todo claro que el ‘susanista’ José Luis Ruiz Espejo vaya a ceder dando un paso al lado ante la presumible renovación ‘espadista’, el PSOE malagueño se ha mimetizado de cara a la cita valenciana con la pacificación del partido que pretende escenificar en su reelección como secretario general socialista Pedro Sánchez.     

El propio Ruiz Espejo viene defendiendo por activa y por pasiva que «la delegación del PSOE de Málaga acude unida al 40 Congreso Federal del partido, con el objetivo de reafirmar el liderazgo de Pedro Sánchez y actualizar el proyecto socialista de país». «Tenemos por delante el gran reto de una recuperación justa y los socialistas vamos a estar una vez más a la altura para dar respuesta a lo que España necesita», manifestó el secretario general del PSOE malagueño.

A juicio de Ruiz Espejo, «este congreso es también una oportunidad para relanzar el proyecto socialista en Andalucía y la provincia de Málaga en torno al liderazgo de Juan Espadas». «La base de nuestra fuerza está en la unidad; con unidad, el proyecto socialista en España, Andalucía y Málaga va a salir fortalecido», reiteró el líder provincial sin desviarse de la senda de la diplomacia y lo políticamente correcto.  

Es, precisamente, Ruiz Espejo quien encabeza la lista de delegados malagueños en Valencia después de que así lo pactaran todas las corrientes que confluyen en la sede de la calle Fernán Núñez. En Málaga se llegó a un consenso para articular la delegación congresual que no se produjo en otras provincias andaluzas y así queda de manifiesto hasta en la confección de la nómina de elegidos. El primer puesto es para el secretario general, en el número 2 aparece la directora general de la Guardia Civil, la ahora ‘espadista’ María Gámez y los 36 restantes se ordenan por orden alfabético. Esta distribución explica, por ejemplo, que hasta la posición número 27 no aparezca el nombre del portavoz municipal socialista en la capital malagueña, Daniel Pérez, cuya opción es a día de hoy la mejor situada para afrontar el asalto de la secretaría general.

En el evento orgánico de Valencia también concluirá la etapa del diputado malagueño Ignacio López como Secretario Ejecutivo de Movimientos Sociales de la ejecutiva federal del PSOE. Hasta el momento, era el único representante de esta provincia y su salida plantea la incógnita de qué miembro malagueño accederá a la cúpula nacional o si, en cambio, no lo hará ninguno. Esta posibilidad existe porque Sánchez pretende reducir el número de integrantes y quedarse con una ejecutiva más operativa.

Ahora bien, con la lógica en la mano la dirigente de la Benemérita María Gámez tendría serias opciones para formar parte del nuevo equipo de Sánchez, aunque el perfil tan institucional que desprende su cargo puede mantenerla al margen de esta primera línea. Una vez que estas dudas se despejen el domingo al mediodía, todas las miradas estarán puestas en el congreso andaluz de Torremolinos. La cuota malagueña de la ejecutiva regional condicionará notablemente la carrera hacia la secretaría general del dividido PSOE de esta provincia.