La Gerencia de Urbanismo impulsa ahora el desarrollo de una pastilla de la capital conocida como SUNC-R-P.2-B ‘Camino de San Rafael’, conformada por 233.830 metros cuadrados y que coincide exactamente con la delimitación del polígono industrial de la zona. Así, en esta superficie se prevén en torno a 2.000 viviendas, doscientas de ellas de Protección Oficial, en lo que será, dentro de unos años, un nuevo barrio en el distrito Cruz de Humilladero, aunque muy cercano a Carretera de Cádiz.

Si se tiene en cuenta la ubicación de esta enorme pastilla de terreno, al lado tendrá las cuatro torres de Repsol, el parque previsto y el parking. Además, también colinda con este suelo la zona que acogerá el ecobarrio de Málaga capital, la conocida como ‘Manzana Verde’. Este último cuenta con 91.000 metros cuadrados de superficie y en él se ha previsto la construcción de 12 edificaciones residenciales con 963 viviendas, 803 VPO. Para que ese ecobarrio pueda ejecutarse, habrán de trasladarse tanto las dependencias de la Empresa Municipal de Transporte (EMT) como la sede de Servicios Operativos, algo que ya se ha previsto (esta es la zona SUNC-R-P.2-A).

En cuanto a la pastilla de terreno que coincide exactamente con la delimitación del polígono industrial San Rafael, de 233.830 metros cuadrados, se prevén 2.000 viviendas residenciales, unas 200 de Protección Oficial. En total, en todo el sector, es decir, contando el ecobarrio y esta futura manzana que ocupará el polígono industrial, irán más de 3.000 viviendas (2.248 libres y 963 VPO). De esas más de 3.000 casas, dos tercios se levantarán sobre la superficie ocupada por el polígono San Rafael y el otro tercio será el ecobarrio. A todas ellas, habría que sumar las viviendas previstas en las cuatro torres de Repsol (y los edificios de oficinas, más bajos).

Hasta ahora, no se conocía qué pasaría con esta zona industrial, pero como explica el edil de Ordenación del Territorio, Raúl López, pero ya se está desarrollando el avance de ese plan parcial. «En la zona van más viviendas, una parte comercial muy importante, un vial comercial en la calle Bodegueros y es posible que oficinas», reseña el concejal, quien recuerda que en los terrenos de Repsol van 70.000 metros cuadrados de techo residencial. «Urbanismo impulsa estos días el desarrollo el planeamiento de una parcela clave dentro del entramado que hay en torno a Repsol: el polígono San Rafael», recalca, y añade: «Además, incorporamos un significativo desarrollo comercial para dinamizar el barrio, se trata del impulso a futuros negocios de proximidad, de los de toda la vida, y estamos en pleno desarrollo del plan parcial».

Hay numerosos propietarios en la zona, y hasta administraciones públicas. El polígono, claro, será trasladado. «En total, en el sector -si sumamos las pastillas A, el ecobarrio, y B, el polígono- van 3.000 viviendas y lo que queremos es impulsar la unión de los distritos seis y siete y quitar el polígono, y considerando los metros cuadrados de techo comercial de la zona (más de 97.000), impulsar el tejido de proximidad, el comercio de barrio. Estamos eliminando el urbanismo de los años sesenta, setenta y ochenta y ello se materializa en casos como los desarrollos inmobiliarios de Los Guindos, la Flex y otros muchos barrios», declara el concejal del ramo, quien, además, asevera que, «gracias a esa regeneración urbanística, aprovechamos para trasladar las zonas industriales fuera de la ciudad, consolidando así espacios más residenciales, que permiten la revalorización de muchos suelos y sectores. La ciudad tiene que seguir creciendo».

Este periódico ya publicó en mayo que, justo al otro lado de la calle Bodegueros, que separa Repsol del polígono, Urbanismo pretende sacar el pliego para la subasta del suelo de Repsol antes de que acabe el año. La misma se ha dividido en cinco lotes y, en aquellas fechas, eran más de diez los fondos de inversión de diverso tamaño que habían mostrado interés por pujar. Son cinco lotes y, por tanto, se pujará por unidades individuales de suelo: se trata de tres torres (baja más 28 plantas, baja más 30 y baja más 32) y dos zócalos de baja más tres plantas que tendrán usos comerciales. En total, unos 56.000 metros cuadrados de residencial para las torres (hay fondos que plantean abiertamente la posibilidad de hacer varias plantas de oficinas y el resto de residencial, tal vez para alquiler , es el concepto built to rent) y 20.000 para uso comercial. Los que se hagan con estas pastillas de suelo habrán de construir, claro, el parque y el aparcamiento subterráneo. También se baraja hacer viviendas en alquiler. La cuarta torre será la de Sareb, de la que no hay detalles. El precio de salida será de 50 millones.