El hasta ahora máximo responsable de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga, el malagueño Antonio Rodríguez-Medel Nieto, ha sido ascendido de coronel a general de brigada del instituto armado. Así ha quedado reflejado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicado este pasado miércoles, si bien la ministra de Defensa, Margarita Robles, firmó un día antes la orden trasladada por el ministro del Interior y previa deliberación del Consejo de Ministros. Según las fuentes consultadas, este ascenso supone un cambio de destino, por lo que Rodríguez-Medel, que llegó a Málaga a principios de 2020 para sustituir a Jesús Esteban, ya ha dejado el mando de la Comandancia que asume de forma interina el teniente coronel Roberto Blanes. Las fuentes han explicado que Rodríguez-Medel, de 59 años, es la segunda persona que asciende a general de brigada siendo máximo responsable en Málaga. El primero fue Francisco Gabella Maroto, que años más tarde llegó a teniente general, el rango más alto.

Hijo de coronel, sobrino de general y nieto de comandante de la benemérita, el nuevo general de brigada continúa con una imparable carrera en la que ya sólo le quedan por superar dos escalafones, general de división y teniente general. Pertenece a la XLIII hornada de la Academia General Militar y fue promovido a teniente del instituto armado en 1988, cuando comenzó a modelar su impresionante currículum.

Durante su trayectoria ha dejado huella en el Grupo Antiterrorista Rural (GAR); en el Servicio de Información de Guipúzcoa; en la jefatura del Servicio Marítimo de Huelva; en diferentes puestos de responsabilidad en la Comandancia de Jaén; y liderando durante casi siete años la Comandancia de Zamora, etapa que finalizó con su ascenso a coronel. Tras su paso por Castilla y León, antes de su desembarco en el cuartel Arroyo de los Ángeles, ejerció como director de la Academia de Suboficiales de la Guardia Civil de El Escorial.