La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) es un evento que se lleva celebrando desde el año 1986. Se trata de una idea de San Juan Pablo II, que desde entonces fue conocido como el Papa de los jóvenes, que marcó la necesidad de que la Iglesia se abriera a los jóvenes, se acercara a ellos y los escuchara. La JMJ tuvo lugar en Madrid en el año 2011. En 2019, en Panamá se celebró la última, hasta el momento porque, con la pandemia de coronavirus, la que estaba previsto celebrarse este verano en Lisboa ha tenido que retrasarse a 2023. 

Por este motivo, la diócesis de Málaga ha recibido los signos de la JMJ, es decir, la cruz del Papa y el icono de la Virgen, que están dando la vuelta a todo el mundo en su camino hasta Portugal. Este jueves ya ha estado en la basílica de la Victoria y en el Seminario Diocesano de Málaga y este viernes, coincidiendo además con la fiesta litúrgica de Juan Pablo II, ha recorrido varios centros educativos de la ciudad: Las Esclavas y Santa Rosa de Lima, hasta llegar a mediodía al colegio de San Bartolomé, de los Salesianos, en Capuchinos.

Estos mismos elementos ya visitaron Málaga hace diez años, en un ambiente de gran alegría y en esta ocasión, aunque en principio no estaba prevista su llegada, su presencia se ha vivido con igual intensidad.

El delegado de Juventud de la diócesis, Francisco Ruiz Guillot, ha mostrado su ilusión por este hecho en declaraciones a la web del Obispado. "Queremos que esta visita sea una gran fiesta para toda la diócesis y, en especial, para los adolescentes y jóvenes de las diversas realidades".

En Salesianos se ha estado preparando la llegada de estos signos durante toda la semana, con ensayos con los más pequeños. "Estamos emocionados", reconocían en las redes sociales oficiales del centro.

Si hay una orden involucrada con los jóvenes esa es la fundada por Don Bosco. "Aprovechemos este día para poder sentirnos conectados a tantos jóvenes del mundo que creen en Jesús para que nosotros también aprendamos a fiarnos de Él". Así se han dado los buenos días este viernes en el colegio.

Todos los alumnos acudieron con camisetas de diferentes colores en esta jornada tan importante. De verde los de Infantil. De naranja, los de Primaria. Y de blanco, los estudiantes de Secundaria. Ellos fueron los protagonistas del acto de bienvenida a la cruz y al icono de la Virgen en el patio del colegio, donde se dispusieron sillas en varias filas, conformando un círculo. Las balconadas de las galerías, cuajadas de pancartas. "No basta con cargarla, hay que amarla", se podía leer en la más grande. Música, ambiente festivo y muchos globos.

Durante cuatro horas la cruz estará en el colegio, visitando también el Santuario de María Auxiliadora, antes de volver a echarse a andar a partir de las 17.30 horas y dirigirse a la parroquia de la Divina Pastora, donde tendrá lugar una convivencia de jóvenes de Acción Católica. En el templo capuchino estará expuesta en veneración para todos los que quieran acudir a rezar. 

Por último, la cruz será trasladada a la Catedral, donde a las 21.00 horas se celebrará una eucaristía de acción de gracias antes de que los signos partan a Sevilla.