En realidad, todo comenzó mucho tiempo atrás, cuando iba de la mano de su abuelo Antonio, camino de la guardería: «Me ponía a contarle historias y me animaba mucho y aplaudía, igual que me animaba mi hermano José Ignacio», cuenta Jaime Delgado (Málaga, 1996), que ha estudiado Marketing en la UMA.

El joven escritor malagueño, que firma sus obras con el seudónimo de Jaime Del Cen, quiere agradecer ese «empujón» de ánimo que le dieron tanto su abuelo como su hermano y que propició que hoy, con sólo 25 años, sea un escritor con cuatro novelas a su espalda, tres de ellas una trilogía, conocida como la de Los Tres Elementos, formada por las novelas ‘El vergel escarlata’, ‘El ascensor áureo’ y acaba de concluirla con ‘El reflejo esmeralda’, las tres en Amazon.

En total, cerca de 1.200 páginas de acción, aventura y fantasía. «Es una trilogía fantástica, no de fantasía. No hay criaturas fantásticas sino una fauna diferente y los protagonistas son humanos», precisa, al tiempo que comenta que esos ‘tres elementos’ son habilidades que otorgan a los personajes «algún poder especial».

El germen de estas tres obras es un relato corto que escribió a los 14 años y que retomó a los 21 para desarrollar todo este mundo, un reto al que ha añadido sendas bandas sonoras compuestas por él para las dos primeras partes, así como sendas camisetas diseñadas para cada uno de los libros.

«Llegué al último mes reventado porque escribía, revisaba y todo lo que era revisar, editar, maquetar e incluso hacer la portada lo hice yo», cuenta de esta obra.

Como explica, un curso gratuito en Youtube del escritor de sagas fantásticas Brandon Sanderson le mostró cómo organizar su trabajo. «El curso enseñaba cómo estructurar la historia. Me daba miedo escribir una obra que tuviera un final flojo, por eso siempre escribo un resumen de todo lo que pasa en el esqueleto de la novela, de principio a fin, para que cuando llegue el final ya esté resuelto», explica.

Por lo demás, Jaime Delgado comenta: «He aprendido a escribir escribiendo» y reconoce la ventaja de provenir de un entorno tanto familiar como de amigos con buenos lectores.

A la hora de ponerse a trabajar, las musas sin duda le sorprenden siempre en el tajo porque, como detalla, «por lo general me gusta escribir todos los días, me gusta porque una vez que me llama la historia me siento y la escribo», subraya. Incluso si ha salido una noche fuera, «si he llegado a la una de la mañana me he puesto a escribir; escribo tres párrafos pero he escrito algo», sonríe.

Además, al tratarse de una obra tan ingente, Jaime explica que ha tenido que dedicar muchas horas «a pulirla y a pensar en todos los posibles agujeros que puedes dejarte por el camino; ese es el trabajo más complicado».

El autor, con la trilogía completa. L. O.

Formación en colegios

Satisfecho con haber llegado a la meta, ya tiene en mente otras dos novelas muy diferentes: un thriller político y una obra «un poco más experimental». Además, confiesa que le encanta la formación y le gustaría trabajar como emprendedor en colegios de Málaga, «para difundir la escritura y literatura, porque me ha ayudado mucho y si yo puedo hacerlo, pues era ‘un vago’ en el colegio, cualquiera puede», argumenta.

Y lanza un último mensaje: «Siempre se tiene la imagen de que la gente joven no lee pero si la literatura la consigues vender bien, creo que se convierte en algo muy interesante y que le puede apasionar».