La Junta de Andalucía montará un equipo técnico especial, que contará con diferentes perfiles profesionales, para dar o no su visto bueno al proyecto de rehabilitación presentado para el tejado de la Catedral de Málaga, sobre todo en lo relativo al tejado a dos aguas propuesto acabando así con las filtraciones y humedades.

«No hay otro medio que el de cubrir con su armadura y su tejado, haciendo que las bóvedas no se recalen, haciéndonos ver la experiencia lo perjudicial que es tener la fábrica al descubierto y, de modo que si no se pone reparo del cubierto, en poco tiempo seguirá la ruina y la necesidad de tener que renovar la fábrica». Con estas palabras dejó escrita, en 1764, su solución para la cubierta de la Catedral de Málaga el arquitecto Ventura Rodríguez. Abogaba, claro, por un tejado a dos aguas. Sin embargo, y ante las goteras y humedades que ponen en peligro las obras de arte del templo, se puso en marzo de 2009 una nueva piel, una camisa que cubrió las 23 bóvedas catedralicias. Se hablaba de albañilería científica que evitaría filtraciones y humedades. Pero no funcionó. Desde marzo, la propuesta de los redactores del plan director está sobre la mesa de los técnicos de la Delegación Territorial de Cultura de Málaga y la solución es la misma: un tejado a dos aguas.

Sin embargo, el alcalde, Francisco de la Torre, sorprendió el pasado martes con unas declaraciones en las que exigía rapidez a la Junta para dar el sí al tejado a dos aguas de la Catedral y, según dijo, después de escuchar la conferencia de uno de los redactores del plan director, el arquitecto Juan Manuel Sánchez La Chica (participa en el documento también Adolfo de la Torre), envió mensajes de texto y llamó a diferentes instancias de la Junta con el fin de que se pusieran manos a la obra en este asunto, es decir, aprobar el tejado a dos aguas para acabar con filtraciones y humedades. También criticó la decisión adoptada por la Junta del PSOE de ponerle una «camisa» al techo de la Catedral. Y aseguró que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el consejero de la Presidencia, Elías Bendodo, están en la mejor de las disposiciones para que los técnicos de la Delegación de Cultura den luz verde a esta actuación.

De cualquier forma, este periódico pudo conocer ayer que la Junta está ya montando un equipo técnico especial para valorar la pertinencia de la obra, al tratarse de una actuación compleja y especial también, claro, de forma que hacen falta algunos perfiles laborales que, tal vez, no estén entre los técnicos de Cultura con los que ahora cuenta el Ejecutivo andaluz en Málaga. Por ejemplo, un arquitecto estructurista. Por tanto, la Junta va a montar un equipo técnico especial con distintos perfiles profesionales y se contratará alguna asistencia técnica al respecto si fuera necesario. Es un proyecto difícil, de envergadura, no se trata de una rehabilitación convencional. Ahora, trabajan en ello para resolverlo.

Urbanismo se ofreció ayer, si así lo requiere la Delegación Territorial de Cultura, para apoyar técnicamente a los técnicos. Lo que quiere el Ayuntamiento es que el tema sea máxima prioridad y se resuelva lo antes posible. El alcalde, incluso, llegó a hablar de que la obra puede sufragarse pidiendo un crédito y luego con lo que aporten las visitas al templo, pero, aun así, ofreció los fondos municipales para sufragar la tarea, y estuvo seguro de que harían lo propio la Junta y la Diputación. Señaló, incluso, que existe un informe favorable a esta solución, el de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Este documento fue presentado por el Obispado a la Junta de Andalucía en marzo.

El documento ‘Memoria de la Catedral de Málaga’ desarrolla el proyecto y recuerda que la principal patología de la Catedral son las filtraciones de agua de lluvia que, insistentemente, deterioran sus bóvedas y sus muros.

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El plan pretende definir una solución completa al sistema de evacuación de aguas pluviales interpretando las propuestas de cubiertas de Ventura Rodríguez, introduciendo algunas variaciones para adaptarlas al edificio construido. «La historia ha demostrado que el tejado es el sistema más eficaz frente al agua y el de más fácil entendimiento, pues las filtraciones son fácilmente detectables desde el interior y las reparaciones son sencillas». La construcción del tejado a dos aguas eliminaría la cubierta instalada en 2009, liberando del sobrepeso de 450 kg/m2 que sufren las cúpulas, y permitiría recuperar la visión de su redescubrimiento original. Actualmente, el peso recae sobre las bóvedas, y la nueva cubierta se apoyará sobre los elementos resistentes. Luego, habría que esperar a que las cúpulas pierdan la humedad que acumulan para finalmente restaurarlas y retirar las redes que protegen a los visitantes de las caídas de material.

El obispo ya abogó por terminar la Catedral: no sólo acabando la torre que le falta, sino el tejado y otros muchos elementos. Incluso, pidió que se le llamara la ‘Manquita’, pues le faltan muchas cosas más.