"Cuando estás en la calle tienes que tener un objetivo claro, de lo que quieres y lo que no quieres en la vida", clama Yolanda Paredes, una madrileña de 50 años que se vino a trabajar a Málaga y que se vio en la calle después de perder su empleo en septiembre de 2020.

En el Día de las Personas sin Hogar, Yolanda denuncia los obstáculos que minan los recursos sociales y las dificultades que tienen las personas que viven en la calle para acceder a determinadas ayudas, por ejemplo, la brecha digital, que en numerosas ocasiones les impide realizar los trámites burocráticos. "Vas llamando a las puertas y pareces invisible", cuenta.

Tiene el título de peluquería, de manipuladora de alimentos y de ayuda a domicilio pero la gente le reprochaba que estaba en la calle porque "no quería trabajar", denuncia. Esta madrileña se duele de los comentarios prejuiciosos que escuchó sobre ella, agravados aún más por el hecho de ser mujer. "Eres un objeto. Se piensan que estamos en la calle porque somos unos mindundis".

Con esfuerzo, Yolanda consiguió salir de la calle, tiene trabajo y ha recuperado su vida, pero arrastra secuelas de su tiempo en el sinhogarismo como, por ejemplo, una artrosis provocada por el frío y la humedad que sufrió al dormir a la intemperie.

Como ella antes, hay ahora unas 150 personas en Málaga capital, sin techo, sin empleo y con pocas oportunidades. Desde enero a septiembre de 2021, el Centro de Atención a Personas sin Hogar "Puerta Única", el albergue municipal, ha atendido a 1.564 personas, según datos de la Agrupación de Desarrollo para Personas Sin Hogar, conformada en 2008 ahora por 11 entidades. Estas son:

ASIMAS, Asociación Arrabal, Asociación Benéfica Patronato de Santo Domingo, Asociación Marroquí, Accem, Cruz Roja, Adoratrices, Centro de Acogida Municipal del Ayuntamiento de Málaga, Centro de Acogida San Juan de Dios, Hogar Sí, Málaga Acoge y el Centro de Atención a Personas Sin Hogar "Puerta Única". Esta red tiene 303 plazas residenciales activas, menos de las plazas reales (359) para mantener cierto control de los aforos debido a la crisis sanitaria.

Aunque el 78,7% de los usuarios fueron hombres, la red de ayuda alerta de un preocupante aumento de la presencia de mujeres en situación de sinhogarismo en Málaga, provocados por factores como la precariedad laboral, la pérdida de empleo y la falta de "colchón económico" para asumirlo, además del aumento de la violencia de género. En este último caso, el presidente de la Agrupación de de Desarrollo para Personas sin Hogar, Alejandro Cortina, alerta de que ha aumentado un 66% el número de mujeres víctimas de violencia machista que se ven sin techo.

Por otro lado, de los usuarios que acudieron al centro de "Puerta Única", eran mayoritariamente población joven (42,7%), con entre 36 y 55 años, además de ciudadanos con entre 18 y 35 años (37,7%). En cuanto a los mayores de 55 años, estos supusieron el 19% de las personas atendidas.

Cáritas y el resto de las entidades de la Agrupación señalan como principales causas la falta de inserción laboral y de oportunidades, que afecta a más del 34% de las personas atendidas, además de los problemas de salud, que arrastra más de un 10%. "Las enfermedades y trastornos mentales, las adicciones, la falta de documentación y otras muchas causas, se encuentran detrás de la realidad de las personas sin hogar", explican.

La directora de derechos sociales del Ayuntamiento de Málaga, María Dolores Aurioles destaca que en ese periódo de enero a septiembre, las unidades de calle asistieron a 763 personas.

Prevención

Este año se cumplen 29 años de la campaña anual que Cáritas celebra a nivel nacional para luchar contra el sinhogarismo. Este año su lema es "¿Sin Salida? Perdidos en un sistema de protección social que no protege".

El director de Cáritas en Málaga, Francisco José Sánchez habla de una realidad "doliente" y "cruel" que la sociedad ignora y que se ha visto agravada debido a la crisis sanitaria.

En este contexto, Sánchez incide en que los apuros de las personas atendidas por Cáritas "van más allá de necesidades básicas de alimentación" sino de los problemas para mantener la vivienda, el paso previo al riesgo de verse obligado a vivir en la calle.

"Cerca de la mitad de los hogares atendidos por Cáritas tienen graves dificultades para afrontar gastos de alquiler, la situación de la vivienda o la hipoteca", afirma el director de Cáritas en Málaga.

Por este motivo, tanto Francisco José Sánchez como María Dolores Aurioles defienden la importancia de la prevención para evitar que las personas caigan en situación de exclusión social y en el sinhogarismo.