Con 22 años de edad, José González Villodres se ha convertido en el presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Málaga (AJE) sucediendo en el cargo a Ricardo Nandwani y convirtiéndose, de paso, en el más joven desde su creación en los años 90. Actual director general de la firma desarrolladora de los servilleteros interactivos Pilarbox, Gómez Villodres acometió su primera aventura empresarial con 14 años, la compañía promotora de fiestas para menores de edad Youlightparty. Ha trabajado como director de eventos corporativos de Unicaja Banco entre 2017 y 2018; y ha sido delegado de Unievento en Andalucía. Ahora le toca pilotar un colectivo integrado por más de 700 jóvenes empresarios y se busca incorporar a nuevos talentos emprendedores.

¿Qué objetivos se marca? Creo que la idea es dar continuidad a la labor realizada estos últimos cuatro años.

Estoy muy contento por este nuevo reto que asumimos. Sí, es una junta ejecutiva de seguimiento de la anterior que presidía Ricardo Nandwani. De hecho, él está con nosotros como consejero asesor, lo que para mí es un factor de tranquilidad y confianza. Queremos continuar con el fantástico trabajo que se ha realizado hasta ahora. Los retos principales son conseguir una AJE más joven (estamos trabajando mucho para asociar a nuevos emprendedores), una AJE más conectada (que los socios se conozcan más para hacer más negocios entre ellos y tengan más visibilidad); y una AJE más tecnológica (donde los procesos se puedan automatizar y poder ser así también más sostenibles).

¿Qué problemas encuentran los emprendedores en los primeros años de vida de una empresa que provocan que muchas de ellas terminen desapareciendo antes de asentarse?

Málaga es la provincia andaluza que más empresas crea pero también es donde más se destruyen. La mortalidad empresarial es alta. Estamos trabajando en diversos proyectos para velar por la continuidad de las empresas y para que duren, mínimo, tres años. La principal barrera para la supervivencia es, por un lado, la falta de liquidez y financiación. En AJE tenemos diversos acuerdos con entidades financieras y accesos a rondas de inversión para ayudarlas en este aspecto. Otro problema es la falta de procesos internos bien establecidos en las empresas. Es importante que el emprendedor, cuando empieza a crecer, tenga esto claro para hacer la firma rentable y poder salir adelante.

Los estudios que publica la AJE periódicamente con el IMFE reflejan que la mayor parte de los emprendedores son parados de más de 30 años que buscan el autoempleo.

La edad de emprendimiento en Málaga supera los 35 años en Málaga y nosotros queremos que ese umbral se rebaje a la franja de los 20 a los 30 años. Los motivos de emprendimiento actuales, ya seas más joven o más mayor, son la falta de oportunidades laborales. En AJE trabajamos mucho en que una persona que tenga una idea empresarial pueda desarrollarla, porque no es tanta la idea en sí como el modo de plasmarla. Por eso, trabajamos en un plan de negocio y en un seguimiento de cada emprendedor, sea o no sea socio. Asistimos a todo el que viene a consultarnos. Un joven que crea un negocio para autoemplearse es también después el que contrata a otros para su negocio. A veces se nos olvida que somos los empresarios los que crean el empleo en Málaga.

¿Percibe una mayor atracción por parte de los jóvenes al planteamiento vital de montar una empresa propia?

Poco a poco esta cultura de emprendimiento se va fomentando entre los jóvenes, pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Hay mucho miedo y mucho desconocimiento. Otro tema importante es que tiene que haber más cultura financiera y económica. Hay que hablar a los jóvenes en los colegios y en la Universidad de crear empresas y darles esta educación financiera. Que sepan cómo se crea un negocio. Muchos quieren dar el paso y no saben ni por dónde empezar. Y es más simple de lo que parece.

Para emprender, ¿es mejor haber tenido una experiencia laboral previa o es posible lanzarse al acabar los estudios?

Puedes emprender recién salido de la cuna del aprendizaje. Yo soy un ejemplo de ese tipo de emprendedores. Nunca estuve contratado por nadie antes de poner mi propia empresa. Es cierto que se cometen muchos errores por no conocer el mercado laboral pero, aún con eso, creo que merece la pena. Te formas a ti mismo como empresario. ¿Es recomendable entonces tener experiencia previa? Lógicamente es un punto a favor, igual que hacer un máster. No es necesario, pero es positivo. Ahora bien, yo no retrasaría el emprender por seguir formándote, porque mientras emprendes te estás formando mucho más que estudiando. Te encuentras los problemas en el día a día y tienes que salir de ellos. Así es como más aprendes.

¿Es plausible iniciar un negocio en tiempos de crisis o es preferible esperar a que la economía esté normalizada? Pienso en el periodo actual, dominado por la pandemia, con muchos problemas pero, imagino, también con oportunidades.

Siempre que analices el mercado y veas una oportunidad de negocio será buen momento. De hecho, las crisis son los mejores momentos para emprender porque es cuando más necesidades salen a la luz. A raíz del Covid, por ejemplo, han surgido empresas de éxito que han ocupado nuevos espacios de negocio. Ahora mismo, además, estamos notando un reactivación de la economía con toda la actividad volviendo a la calle, lo que hace que sea un momento de oro para emprender. Hay también apoyo, se ve el emprendimiento como algo muy positivo en Málaga. Es una provincia perfecta para emprender. El clima general (y no me refiero a las temperaturas) es muy bueno, y cada vez creciendo más.

¿Qué segmentos despiertan la atención de los jóvenes?

El sector servicios sigue teniendo una gran base pero desde AJE Málaga estamos potenciando el segmento industrial. Creo que es algo muy necesario para la provincia. Soy de la opinión de hay que diversificar el modelo productivo y pienso que hay ahora mismo una oportunidad muy grande de poder hacerlo en Málaga. Sería algo fantástico.

¿Qué le piden a las administraciones?

No les pedimos ayudas, que es algo que quiero recalcar. Les pedimos ir de la mano por un camino donde podamos contratar a personal y crecer sin que se nos asfixie. Somos los generadores de empleo pero con las trabas que nos ponen es muy complicado. Me refiero al alto coste que supone contratar. Si tienes a diez personas y pagas 700 euros de seguros sociales por cada uno de ellos no puedes ampliar tu plantilla. Simplemente, la cuenta de resultados no te lo permite. Unos cuantos cientos de euros arriba o abajo por estos conceptos puede suponer para un empresario contratar o no a personas más.

El concepto popular de empresario suele remitir a personas adineradas pero supongo que la realidad es mucho más compleja.

La gran mayoría de los empresarios lo pasan muy mal cada mes por la preocupación de poder pagar a sus trabajadores. Y somos muchas veces los que más sufrimos, y a los que menos dinero nos queda, con tal de pagar a nuestros empleados y de cumplir con todas nuestras obligaciones. Muchos empresarios ganan menos que sus empleados, es cierto. Y también digo algo más: somos los superhéroes de la sociedad, sin duda ninguna.