El grupo de Unidas Podemos en la Diputación de Málaga presentará una moción esta semana en la Comisión de Cuentas y Desarrollo Económico y Productivo para reclamar a la institución provincial un informe sobre la capacidad de autogeneración de energías renovables en la provincia y el consumo de las mismas.

Así, solicitarán un estudio desglosado en dos bloques, uno sobre la identificación y gestión de las necesidades de consumo energético de la provincia y otro sobre la capacidad de autogeneración de energías renovables, "utilizando espacios humanizados como son los tejados de edificios públicos y privados, autovías y suelo urbanizado".

Según la coalición de izquierdas, "es todo un desafío" conseguir la suficiente energía para satisfacer las necesidad de los sectores esenciales y la transición hacia un sistema basado en energías renovables, así como acabar con la dependencia de los combustibles fósiles y de la energía nuclear, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por tanto, la transición energética se presenta como el camino hacia la transformación del sector energético global de fósiles a cero carbono para la segunda mitad del siglo XXI y conseguir paliar el cambio climático y el calentamiento global.

Las diputadas Maribel González y Teresa Sánchez señalan en la moción que pese a que impulsar las renovables en Europa es fundamental, se empieza a observar "un problema no previsto hace unos años, que debe llevarnos a una reflexión crítica del sistema que se ha empezado a imponer, en una suerte de Capitalismo Verde, perpetuando un crecimiento en el consumo energético y de inmateriales, protagonizado por los mismos oligopolios energéticos de siempre".

En Andalucía, sostienen en la moción, consultada por Europa Press, están proliferando nuevas solicitudes de grandes parques solares fotovoltaicos. En torno a 790 proyectos están ya encima de la mesa para toda la comunidad, unos 110 de la provincia de Málaga, según la información conocida por Unidas Podemos.

Por ejemplo, sólo en el municipio malagueño de Campillos, los siete proyectos que se han registrado, ocuparían diez veces la superficie que ocupa el casco urbano de la localidad, añaden.

"Este desarrollo depredador del territorio y de los recursos naturales, en caso de que siga adelante, va a suponer una transformación sin precedentes del paisaje, del campo andaluz, del desarrollo económico y social, ahondando en procesos que desde todas las administraciones se dice estar intentando frenar, el despoblamiento, la pérdida de biodiversidad y de cobertura natural del territorio", aseguran.

También piden que se acuerde con la Universidad de Málaga un convenio de colaboración para promover una nueva cultura energética, estudiando la gestión de la demanda, así como la capacidad de generación con la que contaría la provincia partiendo de la instalación de energías limpias en las zonas humanizadas, en los tejados de edificios públicos y privadas, así como estudiar las necesidades de consumo actuales y con proyección a futuro para poder establecer desde las administraciones públicas una mejor planificación.

Desplazamiento de los usos tradicionales

Lejos de generar riqueza y empleo, lamentan, se ve cómo la promoción a gran escala de estos megaparques fotovoltaicos está provocando que los usos tradicionales, los agricultores y ganaderos "se vean forzados a abandonar su actividad agrícola para dejar paso a los megaparques". Asimismo, añaden, "los acuíferos y las reservas de agua, ya de por sí limitadas, se destinan una parte importante a la limpieza y mantenimiento de dichos parques".

Igualmente, consideran que la actividad turística se va a ver resentida; e incluso desde entidades como Ecologistas en Acción o la Plataforma por la Conservación de las Aves Esteparias y sus Hábitats vienen trabajando para que se realice una planificación ordenada y racional de la producción energética mediante la instalación de placas fotovoltaicas.

Por ello, desde la confluencia de IU y Podemos solicitan que se desarrollen las energías renovables desde un prisma de sostenibilidad ambiental "y no desde un prisma puramente del beneficio empresarial". De esta manera, añaden que si se quiere producir energías limpias "tenemos que explorar antes terrenos humanizados, cercanos a las poblaciones, allí donde se va a consumir, bordeando las carreteras, lugares donde se vea que no hay tantas afecciones medioambientales".

En este sentido, inciden en que "mientras quede un solo tejado libre, mientras quede una sola hectárea libre disponible en nuestros tejados, no se debería permitir colocar este tipo de instalaciones en el medio natural". "La transición ecológica no puede quedarse en una mera sustitución de tecnologías fósiles por tecnologías renovables", apostillan.

Por ello, abogan por la generación distribuida y descentralizada en pequeñas instalaciones renovables, por el autoabastecimiento, por cooperativas que permitan una mayor compatibilidad con la ordenación del territorio, por su proximidad a los centros de consumo, reduciendo las pérdidas de transporte, "así como una mejora de la eficiencia energética y la reducción del consumo energético que no suponga continuar con el derroche actual".

Para González y Sánchez, son varios los municipios de la provincia "que están viendo con desesperanza, como la necesidad de apostar por las energías renovables se está volviendo una amenaza para sus potencialidades agrícolas, paisajísticas, culturales y turísticas, por ello, están estudiando las posibles medidas urbanísticas que puedan desarrollar".

De momento, algunos están optando por realizar innovaciones de planeamiento para paralizar la concesión de licencias, por presentar alegaciones a los proyectos, por detectar los defectos de forma en la documentación aportado, todas las opciones posibles para evitar una transformación sin precedentes.

"Los municipios una vez más necesitan de administraciones supramunicipales para poder desarrollar sus territorios de forma sostenible, social y económicamente, para lograr la transición energética bajo el prisma de la eficiencia, permitiendo compatibilizar la implantación de energías renovables con la preservación de la agricultura, del medio ambiente, del paisaje y de los atractivos turísticos", finalizan las diputadas de IU y Podemos.