Un grupo de vecinos de la urbanización Pinares de San Antón ha criticado al Ayuntamiento de Málaga en un escrito remitido a los medios, por haber autorizado la tala de cerca de un centenar de árboles, en su mayoría pinos pero también algarrobos, naranjos y eucaliptos, de un total aproximado de 120, en una parcela de la avenida de San Antón, según los vecinos, una cifra que rebajan a 14 desde el Ayuntamiento de Málaga. En la actualidad se construyen en ella seis viviendas «de 550 metros de superficie en parcelas de 469 metros de media», detalla el escrito, una acción que califican de «desastre ecológico-urbanístico» que «ya no tiene arreglo posible». Un portavoz vecinal informó además a este diario de que la comunidad de propietarios de Pinares estudia posibles medidas legales.

El documento responsabiliza al Consistorio de la tala, al tratarse de una parcela con la misma calificación desde el PGOU de 1998 que permite este tipo de promociones, pero que contraviene los estatutos de la urbanización, que sólo autoriza a construir en una parcela mínima de 800 m2 con un máximo de 240 m2 por vivienda, lo que garantiza dejar libre el 80% de cada solar y de esta manera se tala «el mínimo indispensable de árboles».

De hecho, en 1993 el Tribunal Supremo dio la razón a los vecinos en una sentencia sobre una promoción anterior de ocho viviendas en esta misma parcela, al dictaminar que lo que 400 familias habían cumplido durante 40 años no podía ignorase. El escrito informa de que en 2004 el Ayuntamiento concedió licencia para construir en el solar cinco viviendas, «cumpliendo los estatutos de la urbanización y la sentencia del Tribunal Supremo».

La promoción no se llevó a cabo, indica el documento, porque el Supremo dictaminó, además de «la prevalencia de nuestros estatutos frente a la capacidad de l Ayuntamiento para recalificar terrenos», que la parcela debía recuperar el estado anterior, lo que implicaba derribar un muro ilegal de contención, que finalmente demolió en 2005 la propia comunidad de propietarios.

En el documento los vecinos denuncian que «el Ayuntamiento llevaba años concediendo licencias con un aprovechamiento del terreno muy por encima de los 240 metros construidos por parcela, siendo normal que, con argucias técnicas o interpretativas torticeras y abusivas de las normas, se llegara a construir hasta 400 m2 por parcela, con lo que la tala de árboles, para poder llegar a esos volúmenes, se acentuaba y la urbanización empezó a perder masa forestal», «con el paso del tiempo, la Concejalía de Urbanismo regularizó este comportamiento y hoy es evidente, cualquiera puede verlo situándose en un lugar que ofrezca la suficiente perspectiva, cómo el volumen de construcción permitido por las últimas licencias concedidas han degradado la urbanización».

El escrito señala también que al otorgar licencia, con la consiguiente tala, el Consistorio ha procedido «en contra de lo dicho por el Tribunal Supremo y contradiciendo sus propios actos al haber concedido previamente una licencia que sí cumplía con la legalidad».

Además, precisa que «toda la superficie de las parcelas (a excepción de un estrecho pasillo de tres metros de ancho en forma de U en cada una de las seis viviendas) está ocupada por los 550 metros construidos, pese a que el Ayuntamiento, en su licencia, sólo autoriza 200», cuestión que sugiere «comprobar y analizar».

Para los vecinos, el Consistorio actúa «con desprecio a la comunidad (...) y, en nuestra opinión, vulnerando la legalidad».

Respuesta del Ayuntamiento

La concejala de Sostenibilidad, Gemma del Corral, ha negado este miércoles que en la parcela de la urbanización Pinares de San Antón en la que se construye una promoción de viviendas, en concreto en el número 54 de la avenida de San Antón, se haya talado cerca de un centenar de árboles, como asegura un grupo de vecinos de Pinares en un escrito enviado a los medios.

Gemma del Corral precisó a este diario que en el solar se contabilizaron 91 árboles, en su inmensa mayoría pinos, de los cuales 14 se vieron afectados por las obras y fueron talados, todos ellos pinos carrascos.

En este sentido, informó de que Parques y Jardines ha valorado los árboles desaparecidos en 34.233 euros, y la propiedad está obligada a invertir esta cantidad en la propia parcela, en concepto de reposición de ejemplares.

La concejala indicó que técnicos del área "girarán visita" en su momento para comprobar que se ha llevado a cabo la reposición.

En el escrito los vecinos calificaban la actuación de "desastre ecológico-urbanístico" y aprovechaban para criticar la política urbanística municipal en Pinares de San Antón que, al no respetar lo establecido desde hace décadas en los estatutos de la comunidad de propietarios, que señala un mínimo de 800 m2 por parcela y un máximo de 240 m2 por vivienda, ha conllevado la pérdida de "masa forestal", algo que ha "degradado" la urbanización.

Por su parte, el concejal de Urbanismo, Raúl López, recordó que ha mantenido varias reuniones con los promotores y con la comunidad de Pinares y que desde el punto de vista urbanístico, las obras se atienen a la legalidad, por lo que se otorgó licencia