Jarro de agua fría para un sector tan castigado como el turístico. La mala evolución de la pandemia en países emisores como Países Bajos, donde incluso se empiezan a cancelar fiestas de Nochevieja, ha rebajado de manera muy significativa las previsiones de ocupación para el mes de diciembre. Ni siquiera el largo puente de la Constitución va a propiciar índices de más del 50% de las camas ocupadas en la provincia.

Así lo ha avanzado la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), que no obstante aplaude que noviembre vaya a poder terminar con un 54,42% de ocupación en suelo malagueño. El porcentaje en este momento para el mes que viene se encuentra en el 40,75%, según datos de la propia patronal hotelera facilitados a través de un comunicado.

«A medio camino se encuentra el próximo hito fuerte de la temporada, el puente de diciembre, para el que las previsiones apuntan a una ocupación del 43,87%. El buen clima está siendo decisivo para mantener la demanda, si bien es cierto que estamos notando una ralentización de los mercados internacionales», reconoció ayer el presidente de Aehcos, José Luque.

Los hosteleros no pierden de vista los datos de 2019, cuando noviembre se cerró con una ocupación del 68%, unos 14 puntos por encima de las previsiones de cierre para este mes, mientras que para diciembre el descenso puede estar por encima del 25% respecto a hace dos años, justo antes del inicio de la pandemia. Hay preocupación, como remarca el propio Luque, pero no por estas comparativas (de hecho, en algunas semanas de noviembre se han logrado máximos de ocupación que han logrado estirar como nunca la temporada estival).

Lo verdaderamente preocupante viene del posible cierre masivo de establecimientos, cuando parecía que se iba a afrontar el invierno con menos cierres en el último lustro. Hace ahora dos años había cerrados hasta 61 establecimientos, el 18% del total, cuando se ha alcanzado esta segunda quincena del mes de noviembre con apenas el 9,4% de los hoteles cerrados (un total de 31).

Actualmente hay 12.970 plazas no disponibles, correspondientes a esa treintena de alojamientos, aunque ese dato puede crecer con las previsiones de diciembre sobre la mesa y las restricciones que incluso pueden generalizarse a medio plazo en España. «Nos preocupan estos datos. Si la demanda no se recupera es posible que cerremos el año con un mayor número de establecimientos cerrados que en 2019», lamenta el presidente de la patronal malagueña.