Lo dicen claramente las cuentas de la Sociedad Municipal de Aparcamientos y Servicios de Málaga (Smassa): entre los objetivos a alcanzar el año que viene se busca «una mejora de la movilidad con la construcción de los siguientes aparcamientos: Pío Baroja, La Princesa y depósito municipal de la grúa y el de La Trinidad». El de Pío Baroja es el que se ejecuta bajo el patio del colegio Valle-Inclán, de El Palo; los otros dos avanzan y superan, ahora, diferentes trámites administrativos, pero la idea es iniciarlos, siempre que se pueda, en 2022. Lo que sí hay es dinero reservado y eso indica, a las claras, que el fin de la empresa pública es, al menos, iniciarlos el próximo ejercicio. El de Pío Baroja, por cierto, estará terminado a finales de 2022 o principios de 2023.

Hoy, precisamente, habrá consejo de administración de Smassa para darle el sí a las cuentas para la sociedad. Así, hay dos partidas que sobresalen del resto: 7,5 millones de euros para ejecutar el aparcamiento municipal de La Princesa, que lleva aparejado, por cierto, la ejecución del depósito municipal de la grúa. La planta menos uno será para la grúa, de hecho; y la menos dos y la menos irán directamente a residentes. Suman, en total, 379 plazas. Este proyecto está en estudio y, según el departamento que dirige José del Río, edil de Movilidad, la voluntad es que esté todo el trámite superado para iniciar las obras en 2022, aunque Urbanismo debe aprobar primero el estudio de detalle y luego habrá de hacerse el proyecto básico y el de ejecución. Si se puede, de hecho, se irá adelante el próximo año. Ya ha habido, de hecho, una campaña de buzoneo y un estudio de mercado.

Recuerden que hubo gran revuelo en la zona y por parte de la oposición, debido a la desaparición del actual parking de la Princesa como consecuencia de la reforma del carril de la Cordobesa, valorada en 1,25 millones de euros y que busca corregir el trazado de la vía, evitando sus numerosos recovecos y abogando por una trayectoria rectilínea y directa, con un acerado más amplio, además de generar un nuevo vial. Son 300 abonados que no pudieron seguir aparcando en ese parking, pero se buscaron varias parcelas en la zona para acogerlos. Con el nuevo parking, Smassa quiere que mejore la movilidad en la zona.

En cuanto al aparcamiento de La Trinidad, este irá frente a la iglesia de San Pablo, en el corazón del barrio. Tendrá 262 plazas, 100% para residentes, eliminando, por tanto, muchos coches que aparcan ahora en la calle. Se ha reservado una partida superior a los 3,9 millones de euros. La intención de la empresa, responsabilidad del concejal José del Río, es que se inicien las obras el año que viene, pero una vez más todo depende del avance de los trámites administrativos. Se va a hacer un estudio para determinar el coste de las plazas para los residentes en el barrio.

Hay más objetivos previstos en la memoria de presupuestos de Smassa: la adquisición de nuevos equipos de gestión en los distintos aparcamientos de rotación de la sociedad para una mejora en la prestación de servicios, suministro e instalación de paneles fotovoltaicos para generar energía limpia, la implantación de la gestión informatizada de las distintas actividades de los departamentos, implantación y actualización de la herramienta informática para los aparcamientos a rotación, la elaboración e implantación de protocolo de actuación en los distintos servicios, formación del personal, desarrollo de bolsas internas y externas de trabajo.

Los aparcamientos en explotación, los 12 que hay en la ciudad, ingresarán este año más de 16 millones de euros, un 20,65% más que en 2020.