Tomás Azorín, director de Estrategia y Transformación de HeidelbergCement Hispania, participó en una de las mesas redondas del III Foro de Sostenibilidad y Economía Circular organizado por La Opinión de Málaga. Azorín nos cuenta en esta entrevista el trabajo realizado desde HeidelbergCement Hispania en estas materias.

¿Ha sido o está siendo complicado para una cementera como HeidelbergCement Hispania ir abandonando el modelo de economía lineal para incorporarse al modelo circular?

No está siendo fácil. En 2005, Europa nos exigía ya que fuéramos adoptando procesos sostenibles en nuestra producción; en 2007 hicimos la inversión más importante de nuestra historia para adecuarnos a la nueva legislación sostenible y circular que demandaba Europa. Hoy creo que somos una de las fábricas más sostenibles y eficientes del mundo. El objetivo final es llegar al 2050 con cero emisiones de CO2 y ya en este año 2021, 29 años antes de la fecha, nos aproximamos a una reducción cercana al 30%.

¿Qué acciones se están llevando en su empresa en materia de sostenibilidad y desarrollo sostenible?

Tenemos ODS como reducir nuestra huella de carbono y promover la economía circular en nuestro entorno más cercano. En materia de sostenibilidad estamos llevando a cabo un Plan de Igualdad, un Programa de Voluntariado Corporativo, otro de Cero Accidentes, un Plan de Biodiversidad, etc. Para nosotros es muy importante la Comisión de Sostenibilidad en la que nos sentamos con los vecinos de La Araña y de la Cala y les contamos todas nuestras medidas sostenibles y de economía circular que llevamos a cabo y hacerles partícipes.

¿Cómo están gestionando la reducción o la eliminación de residuos en sus actividades industriales?

La producción de cemento genera cero residuos. Además es un producto 100% reciclable y permite la incorporación de materias primas recicladas en un alto porcentaje. El cemento es un producto bastante sostenible y hacemos recogida selectiva de los pocos residuos que generamos.

¿Es rentable la sostenibilidad y la economía circular para una empresa como la suya? ¿Ha abierto nuevas líneas de negocio o ha mejorado antiguas esa incorporación a la economía circular?

El hecho de convertirse en una empresa sostenible es ya una obligación. En el corto plazo esto exige un incremento de costes y una fuerte inversión en I+D; al final, poco a poco se va generando una cultura alrededor. Esto se puede transformar en una creación de 700.000 puestos de trabajo en Europa con los consiguientes que se creen en Málaga. Es cerrar el círculo desde un prisma de economía circular. Y sí es cierto que la propia reciclabilidad del cemento que construimos nos va abriendo nuevas líneas de negocio.

¿Cómo se ha involucrado a los trabajadores de la fábrica la política de economía circular de la misma?

Todos nuestros objetivos sostenibles son promovidos a través de campañas entre nuestros trabajadores. Hacemos una recogida selectiva de basuras en coordinación con el Ayuntamiento y recogida de ropa y juguetes con Madre Coraje. Además colaboramos con cinco Ongs en este tipo de acciones.

Hábleme del acuerdo firmado a finales del año pasado con la Universidad de Málaga para crear la cátedra FyM de Cambio Climático, que nace con el objetivo de estudiar esta crisis ambiental y sus consecuencias en la provincia.

Nuestra colaboración con la UMA es ya de largo recorrido. La cátedra es la culminación de un proceso con la Universidad de Ciencias, con la que llegamos a la conclusión de que había un hueco, una necesidad de promover y explorar el cambio climático. Creamos una especie de observatorio, el primero del mundo, en el que se estudia toda la tecnología que se va creando en la captura de CO2 y su posterior reutilización en otros procesos productivos (alimentos de las plantas en invernaderos, por ejemplo).

¿La sostenibilidad y la innovación pasa por apostar claramente por el I+D+i?

Sin duda. Para poder tener una fábrica sostenible hay que invertir en investigación; hay que hacer nuevos desarrollos de productos. La inversión tiene que ser fuerte para reducir la huella de carbono.

¿Cómo se hace llegar al consumidor, a su cliente, esa nueva era, la era de la sostenibilidad y de la economía circular?

Esa es la idea, el cliente tiene que ilusionarse con las soluciones que le presentas y comparta tu proyecto. Nosotros vamos a sacar a primeros del año próximo nuestra gama de productos bajos en carbono que va a permitir a nuestros clientes fabricar hormigones bajos en carbono para construir edificaciones bajas en carbono. Eso es hacer partícipe a tu clientela en los objetivos sostenibles.