Coca-Cola, uno de los gigantes financieros por antonomasia, lleva ya varios años aplicando medidas de sostenibilidad en sus labores de producción para transformar y adecuar su producto a los nuevos estándares del siglo XXI.

¿Qué importancia concede a lo sostenible dentro de la estrategia de Coca-Cola?

Desde hace tiempo Coca-Cola decidió pasar del compromiso a la acción. Que las cosas cambien no produce por sí mismo ningún resultado. Desde Coca-Cola estamos convencidos que nos encontramos en un momento clave para seguir actuando, para ello hemos refrendado declaraciones como Green Recovery, impulsada por la Unión Europea, o Recover Better, convocada por la iniciativa The Science Based Targets, el Pacto Mundial de Naciones Unidas y la coalición We Mean Business, a través de las que instamos a gobiernos y agentes sociales a incluir en sus planes medidas que aceleren la transición hacia una economía verde. Ya existe un impulso considerable en acción climática. Debemos aprovechar el momento que vivimos para promover una recuperación verde y dirigir nuestro mundo hacia uno más sostenible e inclusivo. Soluciones disponibles que no sólo ayudarán a reducir las emisiones, también impulsan el buen trabajo en materia ambiental, el crecimiento sostenible, la innovación y competitividad para las empresas y las economías, para proteger la naturaleza y las personas.

Hábleme de su estrategia de sostenibilidad ‘Avanzamos’.

La estrategia de sostenibilidad ‘Avanzamos’ nació en 2017 y supone un paso a la acción. En ella definimos objetivos y acciones que rigen nuestra hoja de ruta en seis ejes estratégicos y que abarcan todo nuestro negocio: bebidas, envases, impacto en las comunidades en las que operamos, agua, clima cadena de suministro. Trabajamos en minimizar el impacto de nuestra actividad en el entorno, nuestra huella ambiental, y en el desarrollo de las comunidades en las que estamos presentes. A través de ‘Avanzamos’ respondemos a cuestiones como la sostenibilidad de nuestros envases, la recuperación y protección hidrológica, la agricultura sostenible, la biodiversidad, la reducción de nuestra huella de carbono o el fomento de la diversidad y la inclusión.

¿Cuáles son las últimas medidas que está llevando Coca-Cola en materia de sostenibilidad y economía circular?

Desde Coca-Cola tenemos un alto compromiso y estamos completamente implicados en hacer de nuestro mundo un lugar más sostenible. En Coca-Cola queremos jugar un papel dinamizador. Trabajamos en nuestra estrategia de sostenibilidad ‘Avanzamos’, que actúa sobre 6 pilares o áreas de actuación: bebidas, envases, sociedad, agua, clima y cadena de suministro. Ésta estrategia incluye más de 80 medidas con objetivos claros e indicadores que vamos midiendo y cuyo desempeño reportamos anualmente. Con ellas contribuimos directamente a 6 objetivos de desarrollo sostenible de la ONU y contribuimos a 8 más. Las medidas de nuestro plan alcanzan a todas las operaciones de nuestro negocio, y por destacar algunas de ellas, le puedo decir que, en materia de envases, en 2020, el 25% de las botellas que pusimos en el mercado fueron de plástico reciclado. En 2021 los envases de las bebidas sin gas y zumos ya contienen un 50% de plástico reciclado y queremos alcanzar el 50% en el resto del porfolio el año 2022. Queremos contribuir a impulsar modelos de economía circular para nuestros envases, para lo que priorizamos la innovación y el ecodiseño. Hoy, el 99,7% de nuestros envases son reciclables. Alrededor del 27% de los envases que producimos en España son rellenables. Eliminamos el plástico innecesario y difícil de reciclar. Además, en materia de sensibilización ciudadana y para contribuir a nuestra estrategia de cero residuos, contamos con el proyecto Mares Circulares.

En julio iniciaron la primera prueba piloto de tapones adheridos a la botella en España. ¿Cómo fue la experiencia? Ahora se trata de reciclar la botella y el tapón juntos.

Para nosotros, es una operación clave en nuestra política de economía circular. Piensen que ya prácticamente el 100% de los envases que usamos son reciclables o reutilizables. De hecho, usamos ya plástico reciclado en el 50% en las botellas de plástico de las bebidas sin gas y de zumos y nos hemos puesto como objetivo que el 50% de nuestros envases en el resto del porfolio sea reciclado en 2022.

El agua es un bien escaso en todo el planeta y vital en el proceso de producción de su firma ¿Qué política tienen con ella en estos momentos?

En cuanto al agua, promovemos una gestión sostenible dentro de la cadena de valor de Coca-Cola: reducimos la cantidad que utilizamos en la producción de nuestras bebidas, depuramos el agua que usamos en los procesos de fabricación e impulsamos proyectos locales que devuelvan a la naturaleza el 100% del agua que contienen nuestras bebidas para contribuir a la conservación de ecosistemas vulnerables. Queremos reducir en un 20% el agua que utilizamos en nuestra fabricación para 2025. Entre 2010 y 2020 redujimos el consumo de agua un 16,67%, un 4% solo en el último año. En 2020, además, se devolvieron a la naturaleza 3.642 millones de litros. El avance en el último año supone el equivalente al 149% del agua contenida en las bebidas comercializadas en España el año pasado. Por otra parte hemos desarrollado 9 proyectos para el reabastecimiento de agua y recuperación de cuencas hidrográficas y humedales en España, en colaboración con varias ONG, universidades, institutos tecnológicos, organismos públicos y otros agentes expertos en la conservación del agua.

¿Y qué nos dice sobre la descarbonización?

Se trata, seguramente, del desafío más importante que tenemos por delante y también un reto muy ambicioso que se ha impuesto la compañía a nivel mundial. Coca-Cola se ha comprometido a lograr las cero emisiones netas de carbono para 2040 en toda su cadena de valor. De momento, tenemos un plan en el que invertiremos 250 millones de euros en Europa Occidental para alcanzar nuestros objetivos de descarbonización mediante la fabricación de envases más sostenibles, la apuesta por equipos de frío libres de HFC, transporte eléctrico o alternativo como el tren, fábricas libres de energía fósil, etc. En España el 100% de la electricidad que utilizamos en nuestras plantas proviene de fuentes renovables.