El fabricante y distribuidor de cocinas y muebles Mobalpa acaba de inaugurar su primera tienda en Málaga capital, que ocupa el emblemático local del paseo de Sancha que albergó la histórica cafetería Fuente de Reding y que llevaba más de 16 años vacío. El espacio incluye 220 metros cuadrados dedicados a la exposición de muebles de cocina, baños y otros muebles del hogar. También incluye cocinas "espejo" y la recreación de un apartamento totalmente equipado de 53 metros. La franquicia emplea a cinco personas.

Mobalpa, una marca centenaria nacida en los Alpes, llegó a España en 2019 con sus primeras tiendas en Barakaldo, Santander y Marbella. En el primer semestre de 2021 aterrizó en Madrid, Ávila y Valencia y este mes de noviembre se instala en Málaga. La compañía, que con 310 tiendas en todo el mundo, tiene un plan de expansión para España con el objetivo de abrir de tres a cinco tiendas franquiciadas por año.

La tienda está a cargo de Jorge Márquez, manager franquiciado de Mobalpa Málaga, que llevaba más de 20 años trabajando como comercial en el sector de los muebles de cocina (accesorios, herrajes, materiales, etc) y , tras conocer la marca el salón Expofranquicia, ha decidido ahora emprender su propio negocio.

"Emprendemos en un sector en auge, el de las reformas del hogar. Un sector reactivado con la crisis del Covid y el confinamiento, que han derivado en una mayor conciencia de la importancia de sentirnos bien en casa. Además, con un concepto de tienda innovador que va totalmente orientado a la experiencia de compra y a la satisfacción del cliente", afirma.

La nueva tienda de Mobalpa en Málaga, como las 310 que tiene la compañía, sigue un mismo concepto. Un tercio del espacio lo ocupa un área de exposiciones. En el centro, se sitúa un espacio con el equipo de diseñadores donde se inicia la atención y asesoramiento al cliente. La tercera zona está pensada a modo de "apartamento proyectado" para mostrar la oferta de cocinas, baños y mobiliario del hogar en un espacio lo más similar posible a una casa para ayudar al cliente a una visualización casi real.

"El objetivo es acompañar al cliente, imaginar junto a él su cocina ideal y convertirla en realidad teniendo en cuenta la ergonomía, el almacenaje, la funcionalidad, el diseño y, evidentemente, el precio", asegura.