El pleno de la Diputación Provincial de Málaga ha apoyado de forma unánime una moción de apoyo a los trabajadores de Unicaja Banco, que estas semanas están inmersos en el periodo formal de negociación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha presentado la entidad, y que afecta a 1.513 empleados. La moción ha sido presentada por el PSOE e insta al equipo de gobierno de la Diputación a "realizar las gestiones pertinentes ante el órgano de dirección de la entidad Unicaja Banco con el fin de evitar la aprobación del ERE" y que el mismo "sea negociado y acordado con los representantes laborales de la entidad, y tenga en cuenta los objetivos de mantenimiento de los servicios financieros a la población y evitar la exclusión financiera". En la moción se solicita a Unicaja Banco y a Liberbank que, tras su fusión, "la futura sede central de la entidad se mantenga en Málaga".

El texto aprobado también insta al equipo de gobierno de la Diputación a "determinar fórmulas de colaboración y proyectos de cooperación entre ambas entidades, que suponga un revulsivo económico para la provincia de Málaga, que permitan fijar la población al territorio y consolidar los puestos de trabajo existentes en la actualidad". Además, se reclama a la Diputación de Málaga una apuesta por "un modelo financiero basado en la proximidad, implicación económica y social con el territorio y de prestación de servicios financieros a la totalidad de la población".

El presidente-portavoz del Grupo Socialista de la Diputación de Málaga, José Bernal, señala en la moción que Unicaja Banco "es una empresa andaluza sistemática, ya que la riqueza de nuestra región depende en parte de su saber hacer y compromiso con su tierra" y ha añadido que "su prudencia y ejemplaridad le han permitido afrontar varias crisis financieras con mucha solvencia".

Bernal afirma que el ERE supondría el cierre de al menos 18 oficinas en la provincia de Málaga con 112 empleos suprimidos y un total de 354 trabajadores despedidos en el conjunto de Andalucía. Y destaca además la afección del ERE sobre los servicios centrales, que en gran parte se encuentran en Málaga (donde hay más de 1.000 personas repartidos en distinas dependencias sumando la capital y Ronda). El expediente contempla a nivel nacional la salida de 1.005 empledos de la red de oficinas y de 508 de servicios centrales. De momento, se conoce ya la afección aproximada del ERE por provincias en cuanto a personal de oficinas pero no aún en lo que se refiere a estos servicios centrales.

"Esta situación ha evidenciado también el riesgo de la pérdida para Andalucía de la razón social y de la toma decisiones de la entidad, desplazándose a otros territorios lo que supone desvirtuar el modelo bancario territorial de Unicaja y lo acordado tras la absorción de respeto al mantenimiento del modelo de gestión y su localización actual", señala el PSOE.

El pleno ha contado con la asistencia de un grupo de trabajadores de Unicaja Banco, que ha aplaudido la aprobación de la moción y ha entonado gritos críticos contra el presidente de la Fundación Bancaria Unicaja, Braulio Medel, al que han calificado de "traidor". El tema tiene su origen en el proceso de integración culminado el pasado verano, en el que Unicaja absorbió a Liberbank. El nuevo consejo de administración del banco malagueño está compuesto por 15 miembros: nueve de ellos están a propuesta de Unicaja y seis lo hacen por parte de la antigua Liberbank. Este reparto, de entrada, deja claro el peso predominante y decisorio de Málaga en la entidad fusionada, que está presidida por Manuel Azuaga. Sin embargo, voces sindicales y políticas vienen comentando que, del cupo de consejeros de Unicaja, los cuatro designados por la Fundación Bancaria Unicaja (que es la principal accionista del banco) serían más proclives a las tesis, decisiones y estrategias del actual consejero delegado de la entidad, Manuel Menéndez, que procede de Liberbank. 

Durante el pleno, ha intervenido de forma espontánea una de las trabajadoras de Unicaja Banco, Rosario Orozco, de CCOO, que ha reclamado a los políticos que no basta con pedir que la sede se mantenga en Málaga. "Nos podemos encontrar con una sede con despachos vacíos. Lo que se debe seguir manteniendo aquí es el centro de decisión. Debemos seguir hablando andaluz, no dejéis que se venda a Unicaja, que es de Málaga y de los malagueños", ha comentado emocionada. Orozco ha recordado que el banco emplea a 1.800 trabajadores en la provincia.

El texto de la moción ha sido leído por el propio presidente de la Diputación, Francisco Salado, y tras la aprobación los diputados de las distintas formaciones se han sumado al aplauso de los trabajadores.

Motivos de de la moción

"Son muchas las consecuencias que está teniendo la fusión de Unicaja Banco y Liberbank, entre ellas, la fundación Bancaria Unicaja ha perdido la condición de accionista de control de Unicaja Banco, lo que ha conllevado que su porcentaje de participación en la entidad resultante haya descendido al 30,236%", apunta Bernal en su moción.

Según la moción, la Fundación Unicaja "contribuye a la creación de riqueza y empleo, y a la cohesión de las estructuras sociales existentes en su entorno, dando cobertura a las principales demandas sociales, como son los programas de integración de los colectivos con mayores necesidades". Las actividades culturales, deportivas, la restauración y conservación histórico-artística y medio ambiental, la educación y la investigación, completan las áreas de actuación preferente.

Bernal señala que otra consecuencia del ERE en la provincia puede ser la "descentralización y pérdida de competitividad que va a sufrir Unicaja Banco". "Nos preguntamos dónde se va a situar la nueva sede central, dónde va a realizar las principales inversiones, etc", comenta. También le preocupa el devenir del mundo emprendedor andaluz en general y malagueño en particular. "Y es que para continuar con el avance, es clave el mantenimiento de una banca andaluza comprometida con su territorio", afirma.

El PSOE, en su moción, también muestra su preocupación por el cierre de oficinas bancarias en las zonas rurales en relación con el fenómeno de la despoblación. "Esta pérdida de capital humano, ha hecho mella especialmente en los pequeños pueblos del interior de la provincia. De hecho, son muchos ya, los pueblos que han perdido sus oficinas bancarias y sus habitantes se tienen que desplazar fuera de sus propios municipios para realizar cualquier gestión, por insignificante que sea", resalta.

"Ahora, cuando es más urgente que nunca aunar esfuerzos para frenar y revertir el proceso de la despoblación, sería un varapalo sin precedentes para el conjunto de la provincia de Málaga, perder muchas de las oficinas de la entidad, con los servicios que prestan y la consiguiente destrucción de puestos de trabajo que ello conlleva, y es que son muchas las familias afectadas, así como el impacto directo que tendrá sobre nuestra economía", ha añadido.

Toda esta situación se da, según la moción, cuando la mencionada operación de fusión de Unicaja Banco y Liberbank ha dado como resultado unos activos cercanos a los 113.000 millones de euros y un conjunto de 4,5 millones de clientes. Según el plan de fusión, la ratio de eficiencia se situará en torno al 50% y la rentabilidad alcanzará al menos el 6% en términos de ROE en 2023, mientras que las sinergias alcanzarán los 192 millones de euros anuales de forma plena a partir de 2023.