El pleno provincial de la 'emoción' se resolvió sin excesivos sobresaltos. El equipo de Gobierno aprobó el presupuesto para 2022 de la Diputación con los votos a favor de los 15 diputados del PP, del vicepresidente primero que acaba de abandonar Ciudadanos, Juan Carlos Maldonado, y del diputado no adscrito que también dejó el partido naranja, Juan Cassá. Además, los 12 diputados del PSOE se abstuvieron y las dos representantes de Adelante votaron en contra.

El presupuesto aprobado por la Diputación Provincial de Málaga contempla 236 millones de euros para inversiones en la provincia en 2022 que supondrán el impulso de 138 proyectos

En total, las cuentas plantean una cuantía total de 352,34 millones que implica una subida del 16,7% respecto al ejercicio anterior. 

Así lo explicó el presidente de la institución, Francisco Salado, quien destacó que se trata de los presupuestos "más municipalistas" de la historia y eminentemente sociales, a la vez que incidió en la importancia de un apartado dedicado expresamente para la recuperación de Sierra Bermeja tras el feroz incendio de este verano.

El presidente expuso que son "unos presupuestos muy municipalistas que apuestan por aquellas partidas incondicionadas en las que los alcaldes y alcaldesas deciden a lo que se dedican los fondos". 

"Los ayuntamientos tendrán más libertad que nunca para decidir a qué destinan nuestros fondos; creemos de verdad en el municipalismo, otras administraciones lo predican pero a la hora de la verdad no se ven transferencias reales", aseguró Salado antes de traducir esta apuesta "por los ayuntamientos" a términos económicos. Así, "se han presupuestados 69 millones de euros en transferencias a los ayuntamientos". 

En cuanto a los 65 millones en políticas sociales, el presidente provincial resaltó "los 31,9 millones de la ayuda a domicilio a las personas dependientes, 25,3 millones para servicios sociales y 5,6 millones en ayudas a familias sin recursos, entidades y programas sociales".

En relación al apoyo a los sectores productivos, "hay partidas como los 26,6 millones de euros que se destinan a las empresas y autónomos de la provincia o los 5,3 millones de euros de ayudas al tejido empresarial" y "13,37 millones de euros en el presupuesto de Turismo Costa del Sol, que suponen un aumento del 14,5 por ciento". Por otro lado, para el fomento del empleo hay consignados más de 19 millones de euros. "No hay mejor política social que la creación de empleo", proclamó Salado.

Además, el diputado del PP Manuel López defendió los presupuestos como "los mejores de la historia de la Diputación" y se rebeló contra "las mentiras de la oposición durante este debate, pues el PSOE no ha visto nada positivo en los presupuestos y Adelante no quiere leerlo con buenos ojos".

Igualmente, Salado le pidió responsabilidad a la oposición refiriéndose al ofrecimiento de la abstención del PSOE y, dirigiéndose a la portavoz de Adelante que no tendió la mano de su grupo, expuso que "este Gobierno no todo lo hace mal, también tiene sus blancos y sus grises y cuando se equivoca intenta corregirlo".

Eso sí, por instantes el verdadero motivo de la sesión extraordinaria y urgente -convocada a las intempestivas cuatro de la tarde de un viernes- pasó a un segundo plano. Sólo unas horas antes, durante la tarde-noche del jueves- los dos puntos de apoyo que necesita el PP para gobernar -Maldonado y Cassá- anunciaron una alianza e incluso el envío de una carta al PP nacional para negociar con ellos la estabilidad de la institución provincial. En la misiva, el PP de Málaga y el Gobierno provincial que lidera Francisco Salado no salen bien parados al ser acusados por sus socios de no recibir el trato que merecen.

Con este panorama acechando, ha sido comentada la breve conversación que al llegar al plenario mantenía Salado tanto con Maldonado como con Cassá. De este modo, también quedaba confirmada la presencia de este último, después de que dos días antes se ausentara al pleno ordinario del miércoles tras presentar una baja médica.

Imperó una calma tensa en la que resultaba complicado contener el espíritu expectante al que invitaban las circunstancias políticas que rodean al Gobierno provincial. En los instantes previos al inicio de la sesión, surgió un pleno paralelo en los dimes y diretes y en los pasillos más cercanos al salón de plenos de la Diputación. El equipo de Gobierno se acercó a hablar, a través de la vicepresidenta Margarita del Cid, con el portavoz del PSOE, José Bernal, quien en la misma mañana del viernes había insistido en su mano tendida ofreciendo la abstención para desbloquear los presupuestos sin necesidad de recurrir a los ex de Ciudadanos que tienen la llave de la estabilidad, Juan Carlos Maldonado y Juan Cassá.

Otra conversación que no pasó desapercibida fue la que se produjo en plena sesión, cuando Salado se defendía en la recta final del debate de las críticas de la oposición, y Juan Cassá abordó al portavoz del PP, Fran Oblaré, junto a su escaño.

La hora de la sesión en la que se debatieron las cuentas fue empleada por el portavoz socialista José Bernal como metáfora de "la situación en la que se encuentra este Gobierno tan débil, que ha elaborado sus presupuestos de forma unilateral". "Los últimos movimientos demuestran que está Diputación se dirige desde fuera, desde San Telmo o desde Génova, por parte de Elías Bendodo o de Teodoro García Egea", apuntó Bernal antes de añadir que "encima Cassá y Maldonado han acudido al primo de Zumosol que tiene el despacho al lado del otro" en referencia al exdirigente de Cs fichado por el PP Fran Hervías y el número 2 nacional de los populares, Teodoro García Egea. "Maldonado está de momento defenestrado de Sabor a Málaga, al menos hasta que sepamos si va a haber viaje a Madrid de los diputados no adscritos", añadió Bernal.

Unas horas antes de la sesión plenaria, el PSOE le había ofrecido al PP su abstención para que aprobase los presupuestos de la Diputación "sin los votos de Maldonado y Cassá". Y en el pleno, su portavoz, José Bernal, le dijo a Salado que, si en su réplica se la pedía, le darían la abstención siempre y cuando cuente luego con la opinión de la oposición en el período de alegaciones de las cuentas provinciales.  

José Bernal, insistió en la necesidad de que el gobierno provincial "no esté preso de la incertidumbre y el mercadeo político".

Bernal lamentó que no haya habido ninguna disposición a hablar ni a negociar los presupuestos por parte del equipo de gobierno y reclamó ante el presidente Francisco Salado que "apueste por la estabilidad y no por la incertidumbre". 

"La Diputación merece estabilidad y no la debilidad del gobierno actual y, como partido útil, el PSOE la puede proporcionar; nuestra provincia no merece que el gobierno provincial dependa de viajes a Madrid o a Sevilla", añadió el portavoz socialista.

Por su parte, la diputada de Adelante Teresa Sánchez le reprochó a Bernal su gesto de mano tendida y lo acusó de querer hacer del PSOE "un partido bisagra". "Tenga cuidado que últimamente a los partido bisagras no les va muy bien", enfatizó.

A su vez, Sánchez recalcó que el "debate de estos presupuestos precipitados se produce en un ambiente enrarecido por los pactos oscuros y las destituciones". 

"Este Gobierno es inestable e ineficaz y solo está pendiente de comprar voluntades", aseveró Sánchez antes de criticar que "hoy presupuestan pero después no ejecutan, tal y como se está viendo este año con tantas personas pendientes de recibir las ayudas que se les habían prometido".

Además, Sánchez se dirigió a Juan Carlos Maldonado y, aunque dijo desconocer los pactos oscuros que él denunció entre las direcciones del PP y Cs, le comentó que "se le sube el presupuesto a Sabor a Málaga en dos millones" tras su cese pero se le baja un millón a las políticas de fomento del empleo que pertenecen al área del vicepresidente primero.

De este modo, la política alhaurina le echó más madera al encendido enfrentamiento que sostienen el vicepresidente Maldonado y el presidente Francisco Salado, después de que el partido naranja se haya quedado sin representación y el PP deba renegociar sus apoyos con los no adscritos que desertaron de Cs.