Durante el confinamiento de 2020, Gemma Rodríguez cuenta que comenzaron a llamarle familias: «Estaban desesperadas porque no sabían qué darle a sus hijos; el 70 por ciento se dedicaban a la chatarra o a los mercadillos y otros estaban en paro».

Fue entonces cuando habló con sus compañeros de la ONG ‘Nada es imposible’, que ella mismo fundó hace ocho años y tras pedir permiso al Ayuntamiento de Málaga, salió a la calle a recoger y repartir comida. «Desde las 6 de la mañana a las 11 de la noche fueron meses sin parar, recogiendo pescado y fruta del Mercamálaga, patatas y cebolla de la Fundación El Pimpi... sin olvidar la gente de a pie que quería colaborar con nosotros y nos mandaba dinero para que compráramos comida, personas anónimas que nos ayudaron sin pedir nada a cambio».

A algunas de esas personas y también empresas, la ONG, que forma parte de la Federación Por una Málaga Mejor, les quiere agradecer su generosidad con un corazón tallado en madera por los niños del orfanato de Kenitra, en Marruecos, a quien ‘Nada es imposible también ayuda’.

Se lo entregarán este martes 30, a las 4 de la tarde, aprovechando el mercadillo solidario que desde las 11 de la mañana a las 6 de la tarde se instalará en el jardín del restaurante italiano ‘O mamma mia’ de la avenida de Príes, donde precisamente trabaja Gemma.

«Aparte de ser un restaurante con encanto y magia tiene un jardín precioso y Andrea Silvi, el dueño, que lleva colaborando con nosotros desde nuestros comienzos, en todo lo que pueda ayudar siempre está ahí», subraya.

Gemma Rodríguez detalla que el acto de este martes será «un tres por uno», pues aparte del mercadillo y la entrega de este obsequio a los malagueños más generosos, tendrá lugar una paella solidiaria a partir de las 2 de la tarde y también actuará el cantante Hoffmann.

En el mercadillo solidario podrá encontrarse, bisutería, artesanía marroquí realizada por los niños del orfanato de Kenitra y dulces de Marruecos elaborados por una usuaria marroquí de la ONG.

Cartel del mercadillo de este martes. L.O.

«Todo lo recaudado irá para que podamos terminar la obra de nuestro almacén, en calle Pinosol, 23 porque lo tenemos en bruto», señala Gemma Rodríguez, que cuenta que ahora mismo faltan unos 16.000 euros para completar las obras.

En la actualidad, ‘Nada es imposible’ atiende a unas 470 familias. La fundadora de la ONG quiere dar las gracias al Ayuntamiento de Málaga, porque el apoyo por la pandemia continúa. De hecho, ahora mismo ‘Nada es imposible’ recibe seis meses al año alimentos de la Cruz Roja y los otros seis, lotes municipales».

Además, con la inclusión en la red de asociaciones de ‘Por una Málaga mejor’, explica que se ha logrado organizar mejor la atención a las familias, «y ahora mismo somos dos asociaciones, la de los vecinos de Lagunillas y nosotros, las que atendemos al Centro». Por otro lado, todas las familias que atienden son las que les envían los servicios sociales del Ayuntamiento. Ahora, toca arreglar el almacén gracias a este mercadillo solidario.