Se puede decir sin lugar a equivocarnos que Málaga está viviendo una etapa dorada para los emprendedores de todo tipo, pero sobre todo para los tecnológicos. La capital de la Costa del Sol está consiguiendo atraer la inversión de grandes compañías mundiales como Google o Vodafone (Esta última empresa ha decidido instalar su centro europeo de desarrollo tecnológico en nuestra ciudad donde empleará a 600 personas altamente cualificadas, por delante incluso de grandes capitales europeas y de sus principales competidoras dentro del territorio español, Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia).

Así, Málaga ya alberga las sedes de 60 empresas extranjeras, la mayoría de las cuales se ubican en el Málaga Tech Park, que reúne a más de 600 empresas y 20.000 trabajadores en la ciudad. Además de su perfecto ecosistema para el emprendimiento tecnológico, factores como el estilo de vida, la disponibilidad de talento con los conocimientos técnicos necesarios, condiciones laborales, transporte, ayudas públicas y bonificaciones o atractivo de cada sitio para el talento son claves para explicar el éxito de la ciudad y demuestra el gran momento de Málaga como ciudad emprendedora.

La tendencia anterior a la crisis sanitaria en nuestra ciudad era positiva en cuanto al crecimiento de las empresas en la ciudad malagueña. Tal era este crecimiento, que superaba la tasa española de actividad emprendedora en el año 2019. Esta se situaba en el 6,1%, mientras que, en Málaga, se situaba en el 7,3%, más de un punto por encima de la media del resto del país.

El auge de Málaga está ocurriendo ya a pesar de que haya transcurrido muy poco tiempo tras la crisis sanitaria (de la cual aún vamos a experimentar muchas consecuencias). El objetivo ahora es mantener la tendencia y seguir generando oportunidades que atraigan a las empresas tanto nacionales como internacionales.

Según los expertos de la Cátedra de Emprendimiento de la Universidad de Málaga, las causas que justifican esta espectacular desarrollo de Málaga en esta materia son:

  • La intervención gubernamental y los incentivos. La existencia de incubadoras, programas específicos para el emprendimiento, amplia variedad de servicios de consultoría, entre otros.
  • Las infraestructuras físicas. Amplia red de transportes y comunicaciones. Málaga está conectada por tierra, mar y aire, y además, son efectivos.
  • El acceso a recursos financieros. Mayores posibilidades de financiación y facilidades para acceder al crédito.
  • Mano de obra cualificada y formación propia al emprendimiento.