Los vecinos de La Pelusa siguen movilizándose contra el proyecto de gasolinera de bajo coste en la pequeña calle Potosí, algo que consideran un despropósito que les traerá atascos de tráfico de forma continuada, ruidos, contaminación y un riesgo para sus viviendas, calificadas por el PGOU como Colonia Tradicional Popular, a pocos metros de esta futura instalación.

El pasado sábado se concentraron en las Cuatro Esquinas del Palo, junto al árbol de Navidad, con botellas de agua y colorante, «para simular gasolina», explica la presidenta vecinal, Inmaculada de la Torre, que subraya que la convocatoria «fue un éxito».

La presidenta informa de que los vecinos tienen la intención de movilizarse «cada 15 días», para visibilizar la oposición a este proyecto. Además, quieren enviar esta semana sendos escritos al Defensor del Pueblo Andaluz y al del Pueblo Español y el próximo día 8 se sumarán a una concentración con otros colectivos del Palo que reclaman diferentes mejoras para el barrio.

Cartel en la parcela donde se proyecta. | A.V.

Inmaculada de la Torre explica que queda por saber la contestación a las alegaciones a la gasolinera que presentaron y a las que le añadieron un anexo con otras nuevas. Por otro lado, informa de que han contactado con el barrio de una ciudad gallega donde también tienen un problema idéntico. «Queremos hermanarnos porque están exactamente igual que nosotros».

La dirigente vecinal aprovecha para responder a la postura municipal que señala la imposibilidad de actuar si antes no se cambia la Ley Nacional de Hidrocarburos que da tantas facilidades a las gasolineras de bajo coste.

«Para cuando ese cambio surgiera efecto aquí ya tendríamos 28 gasolineras», advierte.

Por otra parte, el próximo viernes se reunirán con el concejal de Málaga Este, Carlos Conde, para conocer los planes municipales para La Pelusa. Los vecinos aprovecharán para mostrarles la preocupación por un reciente escape de gas por una tubería pinchada durante unas obras en el Camino de Olías, algo que Inmaculada de la Torre califica de «muy grave». La presidenta remarca que el entorno donde está proyectada la gasolinera tiene un saneamiento muy viejo y los vecinos temen que cualquier avería provoque un accidente serio.

Repetir el cambio de 2012

También la Asociación de Vecinos del Palo se opone a este proyecto y apoya a los vecinos de La Pelusa. De hecho, la presidenta vecinal, Mercedes Pirez, subraya que su colectivo también presentó alegaciones, entre ellas una en la que la propia asociación reivindicó la zona en cuestión como suelo industrial «para que El Palo no fuese un barrio dormitorio», con vistas a instalar talleres y almacenes como hay en la actualidad, «pero en ningún caso una industria contaminante como es potencialmente una gasolinera». En este sentido, recuerda el escape de una fábrica de lejía en la misma zona lo que motivó la presión de los vecinos, que lograron trasladarla de sitio.

Mercedes Pirez también recuerda a este diario que en 2012 el Ayuntamiento adaptó el PGOU para dar cabida a las obras de ampliación de la fábrica de Cemento de La Araña, mes y medio después de que el TSJA anulara la licencia municipal para esta ampliación.

La presidenta vecinal se pregunta «por qué el Ayuntamiento no puede volver a hacer lo mismo con el PGOU», en esta ocasión para impedir la construcción de la gasolinera.