La Agrupación de Personas Sin Hogar de Málaga y el Colegio Profesional de Trabajo Social, en nombre del tejido social de la ciudad, manifestaron ayer su «más firme condena y repulsa a la terrible agresión» sufrida por un hombre sin hogar en los Jardines Picasso de la capital, que supuso su fallecimiento; y advirtieron del «riesgo de desprotección» que viven estas personas.

Los hechos tuvieron lugar a primera hora de este pasado martes. El grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial de Policía Nacional tiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias en las que se produjo dicha agresión. El hombre, al parecer indigente, presentaba traumatismo craneoencefálico y fue trasladado al Hospital Regional, donde finalmente falleció.

«Esperamos que se pueda llegar a determinar las causas de esta agresión y si tiene alguna relación con una manifestación de aporofobia u odio hacia las personas pobres, o se ha debido a otros motivos», indicaron a través de un comunicado.

Así, señalaron que «independientemente de las causas y circunstancias que concurran, el hecho de vivir en la calle es un factor de riesgo importante por la desprotección que las personas tienen ante cualquier dificultad o situación de peligro».

Al respecto, manifestaron que las personas sin hogar «sufren una de las situaciones más extremas de exclusión social y, de hecho, no son infrecuentes episodios de discriminación y violencia».

«Como personas voluntarias, profesionales e instituciones, cuya razón de ser es la mejora de la calidad de vida de las personas, y la consecución de una sociedad cada vez más justa, basada en una perspectiva de derechos, nos preocupa seriamente que se produzca cualquier tipo de agresión a personas sin hogar, y que muchas de ellas estén relacionadas con la aporofobia», afirmaron.

Así, quisieron mostrar su «inquietud por el aumento que percibimos de mensajes de odio hacia quienes son diferentes, a quienes tienen que abandonar sus países huyendo de la guerra o la pobreza, o a quienes, por uno u otro motivo, viven en situaciones de pobreza y de exclusión social».

En este sentido, incidieron en que la aporofobia, es decir, el odio a las personas pobres, «es uno de los males de nuestra sociedad, culpabilizando en muchas ocasiones a quienes se ven afectados por procesos de pobreza y exclusión social», recordando que la aporofobia se ha incluido como agravante en el Código Penal desde junio.

«Hoy sentimos vergüenza de vivir en una sociedad incapaz de reducir los altos niveles de exclusión social, vergüenza de vivir en una sociedad incapaz de poner freno a esta violencia», indicaron.