Serán unas fiestas navideñas más parecidas a las que conocíamos antes de que el coronavirus entrara en nuestras vidas. Seguro. Serán, también, diferentes a las que vivimos el año pasado. El cierre perimetral autonómico, las restricciones de reuniones sociales a seis personas y el ya mundialmente conocido toque de queda que protagonizaron las fiestas de 2020 han pasado, de momento, a la historia y no se esperan las cifras de contagios que hace justo un año se registraban.

En esta nueva etapa, con cifras de vacunación muy elevadas (más del 80 malagueños mayores de 12 años tiene la pauta ya completa) y, aunque en las últimas semanas se están experimentando repuntes, la apuesta preventiva de la Junta de Andalucía no ha variado el nivel 0 para ningún distrito sanitarios malagueño.

Desde el pequeño comercio, ven esta temporada como una oportunidad para llegar a cifras prepandemia. Así, reconocen los portavoces del tejido empresarial malagueño que se trata de una «fecha clave».

El Black Friday ya supuso el inicio de esa temporada de compras invernales, que culmina en el periodo navideño, en la que muchos comercios y grandes superficies confían para llegar a final de año con unas cifras en positivo, aunque la pandemia haya traído consigo también un importante auge de las compras por internet.

El sector hotelero, por otra parte, prevé unas fiestas navideñas con una ocupación inferior a la prevista hace apenas un mes

Preocupa la situación europea

El sector hotelero, por otra parte, prevé unas fiestas navideñas con una ocupación inferior a la prevista hace apenas un mes. Después de unos números más que positivos en octubre y noviembre, sólo estas fechas del Puente mantienen la ocupación media por encima del 50% en la provincia.

Acerca del uso del pasaporte Covid, los portavoces turísticos inciden en que, debido a su dependencia a los viajes internacionales, el mercado no se reactivará del todo hasta 2023. Alegan que el verano no se ha salvado del todo. Así, la recuperación es «asimétrica» y en los sectores muy vinculados al turismo, dependientes de la coyuntura internacional, la reactivación va a ser de momento muy lenta.

Un contratiempo muy significativo para las agencias turísticas se basa en que la actual pandemia ha enseñado que «hacer una previsión a un mes vista», debido a todos los cambios sucesivos en cuanto a restricciones para viajar. En este sentido, el contrapunto lo marcan alojamientos como los de la red estatal de Paradores, que ha logrado capear la actual crisis de viajeros internacionales mediante su apuesta decidida por encontrar en mercados nacionales las estancias que han dejado de llegar de fuera.

Asimismo, fuentes de la patronal hotelera costasoleña Aehcos, que ha revisado a la baja las previsiones para este mes de diciembre, no descartan que esta tendencia se prolongue durante los primeros meses de 2022.

El presidente de Aehcos, José Luque, ya se mostró esta semana preocupado ante la nueva variante ómicron del virus Covid-19, la alerta generada en distintos países, y las restricciones impuestas por los diferentes países tanto para la llegada de turistas como para el retorno a los países de origen que ya está provocando cancelaciones para los eventos y celebraciones de las fiestas navideñas en el sector hotelero, así como para las reservas de alojamiento en fechas señaladas.

Por su parte, los presidentes de la Federación Hostelería de Andalucía, Javier Frutos, y de Andalucía de Noche, Juan Rambla, confiaron esta misma semana en que se autorice el pasaporte Covid para poder entrar en estos establecimientos en la comunidad, considerando que sería «un mal menor».