Inmaculada Salcedo, experta en Medicina Preventiva y Salud Pública, es la portavoz del Consejo Asesor de Alertas de Salud Pública de Alto Impacto desde enero de 2020. Aunque la vacunación ha cambiado el escenario, Salcedo sigue defendiendo las mismas reglas del juego: mascarilla, lavado de manos y distancia social: «Es lo que tenemos para parar el virus».

El TSJA ha vuelto a tumbar la implantación del pasaporte Covid...

Yo confío en que al final se aceptará, estoy casi convencida porque en otras comunidades autónomas está ocurriendo así. Es una responsabilidad no solo individual sino colectiva, entonces confío en que sí. No porque sea la panacea, el pasaporte Covid tampoco es el 100%, como nada de lo que tenemos frente al virus, pero es una medida más, un poquito más de seguridad. Además, está teniendo un efecto en que las personas se están vacunando, porque la gran mayoría que no se vacuna es por desidia, por poca credibilidad, porque no le viene bien, por desconocimiento... y está contribuyendo a que se incremente y se duplique día a día [la inoculación de] los que quedaban sin vacunar en Andalucía. Eso es muy bueno porque la vacuna, con las medidas preventivas, es lo que tenemos para parar el virus.

Pero, ¿cómo de determinante es el pasaporte Covid? Países como Alemania lo tienen implantado desde hace tiempo y están con los contagios desbocados.

Porque tienen un porcentaje de vacunación mucho más bajo que el nuestro y, además, las medidas preventivas no las tienen implantadas. Nosotros venimos diciendo en Andalucía que mascarilla, por supuesto, obligatoria en interiores y recomendada siempre en exteriores. No podemos obligarla pero como comunidad autónoma recomendamos que no se la quiten, solo en el momento justo de comer. Y tengo que decir, de verdad, y lo digo absolutamente convencida como profesional de la Salud Pública, que la ciudadanía andaluza se está portando muy bien. En general, están siendo muy consecuentes y están confiando en las autoridades sanitarias. Por eso tenemos la situación que tenemos, no tenemos la economía bloqueada, no estamos con cierres todavía, de momento no hay previsto. Tenemos la atención hospitalaria muy bien aunque es verdad que ha subido la incidencia acumulada. Lo que hay que intentar ahora es que las navidades sean lo más normales posibles.

¿Se puede decir ya alto y claro que estamos en la sexta ola?

Desde luego, en general, sí. En Andalucía todavía el repunte yo no lo calificaría como ola pero sí hay, claro.

¿Cómo se va a caracterizar esta sexta ola?

Dependiendo de los sitios, de como la población haya aceptado la vacunación, dependiendo de las medidas preventivas... Nosotros, en principio, no tenemos compromiso en las camas ni en los centros hospitalarios, con lo cual es muy bueno. Significa que no son pacientes graves y, no es que no nos preocupen los contagios, nos preocupan y mucho, y nos preocupa la demanda que hay en Atención Primaria pero es una buena noticia que la gente no ingrese de gravedad y no muera. Evidentemente, lo ideal sería que bajaran los contagios y bajara la incidencia acumulada.

« No estamos libres de la saturación hospitalaria. Cuando hay muchos contagios, en proporción, puede haber enfermos graves»

Que no haya repercusión hospitalaria explosiva como en olas anteriores, ¿supone que no vamos a volver a una situación de saturación asistencial o si sube progresivamente podría vernos otra vez así?

Pues sí, no estamos libres porque realmente cuando hay muchos contagios, en proporción puede haber enfermos graves. Es verdad que con la vacunación y con las medidas preventivas se prevé que hayan menos pero no quiere decir que no los haya porque en otros países y en algunas regiones de nuestro país están saturándose ya los hospitales y la UCI. Afortunadamente, en Andalucía esa situación no se da ni de lejos pero, evidentemente, si hubiera muchos contagios podría haber enfermos graves porque se contagiarían y son vulnerables y ahí podría haber saturación. Esperemos que eso no ocurra y la gente se siga vacunando y, sobre todo, mantengan las medidas preventivas. Ha salido un estudio en el British Medical Journal que han hecho un meta análisis de 72 estudios donde demuestran que la higiene de manos, la mascarilla y la distancia social ahorran entre un 50% y un 75% de contagios, demostrado. Eso, unido a la vacunación, es lo mejor que tenemos frente al virus.

¿Y dónde está el límite para que el comité se volviera a plantear restricciones?

Es que lo estamos viendo en el día a día. Nosotros estamos en contacto permanente y los comités territoriales se reúnen por zonas. En el momento que ven que sube el riesgo en una zona actúan en consecuencia. Yo quiero confiar en que después de Navidad, mejor que ahora mismo no creo, pero espero que no estemos mucho peor y por eso hay que concienciar muchísimo a la ciudadanía para que mantenga las medidas preventivas. Luego, también dicen que es que hay muchos contagios entre vacunados, claro, es que la mayoría de la gente está vacunada y lógicamente los contagios se producen entre ellos, pero no son enfermos graves en su mayoría.

¿Esperan un aumento de los positivos después del puente?

Me gustaría ser optimista y decir que [no habrá] ninguno pero, cuando la gente se acumule, espero que tengan la responsabilidad de evitar todas las aglomeraciones, que sea todo al aire libre, que no se que quiten la mascarilla... y será un incremento de contagios mínimo, pero es muy difícil.

¿Cómo ve el comité de expertos lo que ocurre, por ejemplo, en Málaga con el encendido de las luces, que hay aglomeraciones en eventos convocados por las propias administraciones públicas cuando, al mismo tiempo, están pidiendo responsabilidad a la ciudadanía?

Es verdad que hay que evitar aglomeraciones pero también es verdad que tenemos todos ganas de Navidad, de normalidad y de estar con la familia. Si mantenemos la mascarilla puesta todo el tiempo e intentamos que estemos al aire libre no tiene por qué pasar nada. Ahora bien, lo que no podemos es aglomerarnos sin mascarilla, ponernos a comer y a beber en grupos grandes... ese es el problema, cuando quitamos las medidas preventivas.

«Es muy posible que la variante ómicron ya esté circulando por Andalucía. Estamos pendientes»

En el caso de las comidas de empresa, que son mesas de 10, 15, 20 personas. Es muy complicado que todo el grupo se deje la mascarilla puesta antes de comer. Hacen esa recomendación pero ¿creen que realmente se cumple?

Mi opinión es que deberían aplazarlas. Nosotros la hemos anulado y la teníamos reservada con mucha ilusión, y mis compañeros lo han entendido perfectamente. Yo creo que no es el momento de juntarse personas que no son de la misma burbuja. Sobre todo porque si pasan mucho rato sin mascarilla comiendo y en un local cerrado, es muy probable que haya más positivos.

La variante ómicron, ¿sigue sin tener repercusión en Andalucía?

De momento no. Estamos muy pendientes de las secuenciaciones que hacen los microbiólogos del Hospital Virgen de las Nieves. Dicen que es más contagiosa pero parece, a priori, que la enfermedad no es grave, aunque eso no nos tranquiliza. Estamos muy pendientes de esta variante en Andalucía y cómo evoluciona.

¿Sospechan que la variante podría estar ya circulando por la comunidad?

Es muy posible. No lo sabemos porque no tenemos todavía ninguna prueba pero con tanto movimiento de personas no nos extrañaría. Tenemos que estar preparados y, sobre todo, decirle a la ciudadanía que no baje la guardia.

Teniendo en cuenta el Puente, la Navidad, toda esa movilidad inminente. ¿Tiene Andalucía papeletas para que la variante aflore pronto?

Eso puede ser inevitable. No lo sabemos exactamente pero con el movimiento de personas es posible que ocurra. Si somos capaces de mantener las medidas preventivas no tiene por qué ser un grave problema.

Andalucía sigue en nivel 0 de alerta. ¿En qué se han basado los comités territoriales?

Porque son criterios que lo ha decidido el Comité Territorial de Salud y los ha trasladado a las diferentes consejerías. Han hecho unos parámetros que han modificado el mapa de riesgo, de manera que el nivel asistencial tiene un peso, también el porcentaje de población vacunada, los grupos de edad...y en Andalucía, hoy por hoy, estamos muy bien.

Salcedo, junto al consejero de Salud, Jesús Aguirre (izquierda), y el presidente de la Junta, Juanma Moreno (derecha). | MARÍA JOSÉ LÓPEZ/EP

¿Esos parámetros son los mismos que antes, trazabilidad, positividad, pero con diferentes umbrales o son otros?

Se han modificado un poco en función de los parámetros asistenciales, que si se saturan un poco los hospitales ya es zona de más riesgo y determinados niveles de contagios. Hoy por hoy queremos creer que vamos a tener unas navidades medianamente normales, con mucha responsabilidad y muy vigilantes.

Las navidades del año pasado fueron de lo más atípicas, con toques de queda, muchísimas restricciones... ¿Este año se plantea un escenario de mayor normalidad?

De momento sí. De nosotros va a depender, yo siempre digo que no entiendo a la gente que no confía en las medidas de protección de la vacuna cuando no hay más que ver como estamos y cómo estábamos el año pasado. Afortunadamente estamos en una situación buena, podría ser mejorable pero es buena. Pues vamos a luchar por mantenerla. Mantenemos la economía, que las familias se puedan reunir, que las residencias estén funcionando bien, sin contagios, sin soledad... esos son también problemas de Salud Pública.

¿Cómo será la cuesta de enero en cuestiones epidemiológicas? El año pasado fue bastante dura.

Estamos muy pendientes. Estoy todo el día conectada viendo los datos, los ingresos... todos los profesionales que nos dedicamos a esta estamos así día a día, para ver que podamos seguir disfrutando de una Navidad razonablemente normal. Espero que en enero no sea demasiado... algún repunte es esperable, siempre hay grupos que creen que no pasa nada y sí pasa, pero esperemos que sea lo mínimo posible y la ciudadanía siga concienciada.

Ya que la incidencia sigue subiendo, ¿va a plantear medidas el comité cuando alcance un nivel determinado o la clave será la presión hospitalaria?

Todo. Cuando determinados territorios pasan de nivel, está claro que es riesgo, independientemente de la ocupación hospitalaria. Nos preocupa porque los pacientes van a la Atención Primaria, están aislados en su casa, no pueden ir a trabajar... y luego, que se saturen los hospitales es también muy grave, pero eso hace mucho tiempo que no nos ocurre.

Se lo pregunto porque en el caso de Málaga, desde que entró en nivel 0, la incidencia sigue subiendo prácticamente a diario y entrará en riesgo alto en el próximo mes con esta tendencia. ¿Esta situación podría hacer que el comité pusiera restricciones?

Sí, con toda seguridad. Sobre todo los comités territoriales. Si Málaga está afectada y sube por encima de unos niveles, se mantendrán restricciones. Se empezaría con aforos, horarios... pero ya digo que si mantenemos unas medidas preventivas no tiene por qué haber problema. Vamos a hacerlo bien para que no nos quiten la alegría de la Navidad.

Dentro de poco se cumplen dos años de la creación del comité de expertos con usted al frente. ¿Qué balance hace?

Han sido [dos años] muy intensos, de muchísimo trabajo, de muchísima responsabilidad. Pero estoy contenta porque veo que vamos teniendo resultados, que Andalucía ha sido un ejemplo y estoy muy satisfecha de nuestro trabajo como comité. Es una desgracia que haya fallecido gente, esas personas no se nos van a olvidar nunca pero en una proporción de Andalucía de ocho millones y medio de habitantes, hemos sido los que menos fallecimientos hemos tenido.

La pandemia seguirá unos años más. ¿Se ha planteado un relevo?

Cuando he estado algunos días de vacaciones en verano, mi compañero Nicola Lorusso, el director general del Plan Estratégico de Salud Pública en Andalucía, ha sido quien ha sustituido mi portavocía y ha sido magnífico. Esa es la dinámica que tenemos.