La crisis de suministros de materias primas que se vive a nivel mundial sigue golpeando al sector de la automoción en Málaga. La falta de semiconductores y microchips, componentes clave de los automóviles actuales, ha ralentizado la producción de vehículos en las fábricas lo que, en última instancia, se traduce también en una mayor tardanza de los concesionarios a la hora de entregar el coche al comprador, con esperas medias de entre tres y cuatro meses, y de hasta seis en el caso de algunos modelos concretos con equipamientos especiales. De hecho, la Asociación de Concesionarios, Talleres y empresas afines a la Automoción de Málaga (AMA-Asomauto) afirma que ahora hay mismo hay pendiente de entrega (lo que se denomina como back order) unos 3.000 vehículos a clientes particulares y empresas de la provincia, más del triple de lo habitual.

El presidente de este colectivo, Carlos Oliva, recuerda a este periódico que las demoras en la llegada de vehículos a los concesionarios se arrastan desde hace unos meses y cree que la situación no empezará a normalizarse hasta el verano de 2022.

«Tenemos actualmente poco stock de coches y las fábricas están dilatando los pedidos así que la situación no ha mejorado. El canal que más está sufriendo a las esperas es el de particulares, que es además el más importante, y eso pese a que las marcas están priorizando su producción hacia este segmento reduciendo sus entregas de flota, por ejemplo, a las empresas de alquiler de vehículos», comenta.

Su consejo para el comprador que tenga prisa en tener un nuevo coche, dado que hay lista de espera para diversos modelos, es que realice ya su pedido, aprovechando también que las marcas y concesionarios, para compensar de alguna forma las esperas, están realizando algunas promociones.

Oliva explica que un vehículo lleva de media unas 1.500 unidades de semiconductores. Las carencias de suministro en las grandes fábricas de automóviles tienen así consecuencias drásticas con factorías bastante paradas, agravando los retrasos en la entrega de coches.

Las ventas de vehículos en Málaga siguen un 33% por debajo del nivel de laprepademia, con picos de 38% en el canal de particulares

Las ventas siguen bajas

Con este panorama, y según datos de las asociaciones de fabricantes (Anfac), de concesionarios (Faconauto) y de vendedores (Ganvam), las ventas de vehículos en Málaga hasta el mes de noviembre (120.142) registran un aumento del 16,5% respecto al mismo periodo de 2020 (que estuvo muy lastrado por el confinamiento y el estado de alarma) pero aún presenta un descenso del 32,3% en relación a 2019 (cuando el mercado estaba normalizado).

Por canales de ventas, el hegemónico segmento de particulares es el que más está sufriendo en Málaga con una caída del 38% sobre las cifras de 2019 (menos de 11.000 unidades frente a las más de 17.700 de hace dos años por estas fechas). Sus cifras son también peores un 3,5% que las del pasado ejercicio, pese a que en 2020 los concesionarios estuvieron cerrados durante varios meses.

El canal de empresas, por su parte, se mantiene en relación a 2020 (4.588 operaciones), aunque sigue un 38% por debajo de 2019. En cuanto al canal de alquiladores (rentacar), muestra una enorme subida del 238% (4.567) y su nivel es ya sólo un 1,3% inferior al de la prepandemia. En todo caso, el peso de los rentacar en la industria es bastante limitado.

AMA-Asomauto señala que la situación del mercado es atípica, ya que el problema no es que no haya operaciones, sino que la matriculación no se computa hasta que se entrega el vehículo. «Estamos en un mercado bajista con respecto a 2019 pero creo que sin este problema de abastecimiento mundial de suministros las caídas de ventas serían del 10%, y no del 30%», opina. En teoría, los retrasos en la entrega de vehículos deberían hacer que el 2022 las ventas crecieron de nuevo aunque eso también dependerá de que la situación se normalice para que las nuevas operaciones de próximo año no se demoren tampoco.

¿Y cómo afecta todo eso a la economía de los concesionarios? «Lógicamente está habiendo una caída de facturación en este último trimestre del año, porque la venta se cobra cuando se produce la matriculación y se entrega el coche, pero se trata de una situación puntual y se revertirá el año que viene. El sector es fuerte y ha aguantado cosas peores», dice Oliva. La automoción, sumando concesionarios y talleres, suma casi 250 empresas y más de 5.000 trabajadores.

Sin oferta suficiente

En España, las ventas de turismos y todoterrenos también está sufriendo el impacto de la escasez de semiconductores sobre la industria automovilística global. Las entregas de automóviles en España se situaron en 773.396 unidades durante los once primeros meses de 2021, lo que representa una subida del 3,8% en la comparativa interanual y un 33% menos respecto a 2019.

La directora de comunicación de Anfac, Noemi Navas, resaltó la necesidad de que se activen «medidas urgentes» para paliar las consecuencias de la escasez de semiconductores y de la caída de la demanda. Por su parte, en Faconauto, Raúl Morales, afirmó que la escasez de semiconductores ha provocado una cartera de pedidos de más de 100.000 unidades que se convertirán en matriculaciones el próximo año. «Estos 100.000 clientes se van a ver perjudicados por la subida del impuesto de matriculación el próximo 1 de enero», subrayó.

«Todo apunta a que cerrará el ejercicio en el entorno de las 855.000 unidades, encadenando dos años bajo mínimos, en los que será como si 2020 y 2021 hubieran tenido un trimestre menos», destacó la directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche.