Hasta agosto de este año, el homenaje más simbólico a la emprendedora familia Orueta podía apreciarse en el Aula-Museo de Geología, un museo privado, con sede en La Trinidad, fundado por el geólogo malagueño Juan Carlos Romero, que había dedicado dos de sus cuatro salas a dos grandes geólogos de esta familia, padre e hijo: Domingo de Orueta Aguirre y Domingo de Orueta Duarte, considerados los fundadores de la Geología moderna en España.

El primero de ellos y su hijo Ricardo de Orueta Duarte cuentan con sendas calles a su nombre en Málaga en La Princesa y 25 años de Paz. Además, una prima hermana de Ricardo, María de Orueta, casada con Federico Gross, tiene una avenida con su nombre cerca de la antigua finca de los Gross, Santa Tecla, en Churriana.

Desde el pasado verano y promovido por la Academia Malagueña de Ciencias, el padre y los dos hermanos, que estuvieron muy ligados a esta institución, son recordados gracias a un ‘rotundo’ monumento en su memoria en la zona norte del Parque, junto a la Cortina del Muelle. Sin duda es ‘rotundo’ porque pesa cerca de 1.200 kilos y también es evocador porque se trata de una roca peridotita de la Serranía de Ronda, que tanto estudiaron los dos geólogos de la familia.

Del caserío de Aingerukua en Oñate (Guipúzcoa) proceden los Orueta de Málaga. Archivo Manuel de Orueta.

«Para la familia fue muy emocionante», confiesa por teléfono desde Madrid el asturiano Manuel de Orueta González, tataranieto de Domingo de Orueta Aguirre. Manuel, que sigue la querencia por la Ciencia de la familia y es ingeniero de minas, publicó en 1998 un completo libro sobre la historia de los Orueta, ‘De Aingerukua a la Cortina del Muelle’, un título que resume a la perfección el trayecto vital de los De Orueta, desde el caserío guipuzcoano de Aingerukua, en Oñate , de donde son originarios, hasta que se instalan en Málaga, en una hermosa casa, todavía en pie, en la Cortina del Muelle, que desde agosto luce además una placa conmemorativa, dedicada por el Área de Cultura del Ayuntamiento.

Inauguración este verano de una placa en recuerdo de la familia Orueta en su casa de la Cortina del Muelle. L.O.

Domingo de Orueta Aguirre

El primer Orueta que desembarcó en Málaga fue el comerciante Domingo de Orueta Aguirre, que se casó con su prima, Pilar de Aguirre y Vea Murguía.

En 1833 nació un hijo con idéntico nombre y apellidos paternos, Domingo de Orueta Aguirre, que de 1846 a 1850 estudió en Inglaterra. Según explica su bisnieto para un artículo en la revista Péndulo, en 1858 viajó con su amigo, el también malagueño Joaquín García de Toledo por varios países de Europa, un ‘grand tour’ que le marcó hondamente y le convirtió en un amante de las Ciencias de la Naturaleza, sobre todo de la Geología.

El geólogo Domingo de Orueta Aguirre. Archivo Manuel de Orueta

Su formación científica fue autodidacta, basada en el estudio sobre el terreno de la provincia de Málaga. Fruto de esas investigaciones serán cuatro obras cruciales para la Geología de la provincia en las que disecciona sus principales zonas y elementos. La primera de ellas, de 1871, y en la que detalla la maravilla geológica de El Torcal de Antequera, la presentó en la Sociedad Geológica de Londres, de la que era miembro.

El resto de investigaciones las dio a conocer en la nueva Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, fundada en 1872 y de la que fue su primer presidente, cargo que ocuparía en varias ocasiones. Este pionero de la nueva Geología española falleció en su ciudad natal en 1895.

Domingo de Orueta Duarte

Heredó su vocación su hijo Domingo de Orueta Duarte, quien acompañó a su padre en más de una excursión científica por la provincia. Este segundo de la saga familiar había nacido en Málaga en 1862 y como recordaba el académico de Ciencias y geólogo Luis Linares, en 1880, con sólo 18 años, ingresó en la entonces Sociedad Malagueña de Ciencias. Luis Linares realizaba una semblanza del geólogo al hilo de la edición facsímil de su trabajo ‘Problemática de los Terremotos en el sur de España’, con motivo de los famosos movimientos sísmicos que en diciembre y enero de 1884-85, mientras estaba el joven de vacaciones en Málaga, asolaron su provincia y la de Granada.

Por entonces finalizaba en Madrid Ingeniería de Minas (la terminó en 1885) y para llevar a cabo este estudio pidió permiso al director de la Escuela de Minas con el fin de visitar la zona dañada por los seísmos.

El tambien geólogo Domingo de Orueta Duarte. Archivo Academia Malagueña de Ciencias.

Además, con sólo 23 años presentó nuevas teorías sobre la posición de las fallas tectónicas que se adelantaron en dos décadas a las del norteamericano Hodds.

Suya es también una obra sobre el manejo del microscopio con prólogo de Santiago Ramón y Cajal y un estudio geológico y petrográfico de la Serranía de Ronda que fue puntero hasta tiempos recientes. Como curiosidad, en su extensa carrera laboral fue subdirector de la famosa Ferrería de Heredia. Falleció en la capital de España en 1926.

Ricardo de Orueta Duarte

El tercero de la saga, Ricardo de Orueta Duarte, también ha merecido un sitio en el nuevo monumento, aunque su vocación se dirigió hacia el Patrimonio Histórico Nacional.

Gracias a un reciente trabajo de los académicos Esther Cruces y Fernando Orellana, presidente de la Academia Malagueña de Ciencias, sabemos más de este malagueño, nacido en 1868 y fallecido en 1939. Formado en la Escuela de Bellas Artes de Málaga con el pintor Martínez de la Vega fue un gran entendido en escultura religiosa. En Madrid estuvo vinculado hasta 1936 a la Residencia de Estudiantes, que dirigía su amigo y antiguo pupilo Alberto Jiménez Fraud, y hasta 1931, al Centro de Estudios Históricos.

Ricardo de Orueta Duarte en las Cortes. Archivo Academia Malagueña de Ciencias.

Sus trabajos sobre Historia del Arte le valieron ser nombrado académico de San Fernando. Además, durante la II República fue director general de Bellas Artes en dos periodos, cargo en el que luchó contra el expolio del Patrimonio Histórico Artístico.

De hecho, el malagueño fue el artífice en 1933 de la Ley sobre el Patrimonio Artístico Nacional, vigente hasta 1955, cuando fue modificada, por lo que en realidad perduró hasta 1985.

Los Orueta, una memorable familia de científicos y gestores.

En 1882, Domingo de Orueta Aguirre realizó este mapa de la parte oriental de la provincia de Málaga para detallar el avance de la plaga de la filoxera (en rojo aparece el viñedo afectado por la plaga). Archivo Academia Malagueña de Ciencias