Málaga deberá ganar aún al estado norteamericano de Minessota para hacerse con la Exposición Internacional de 2027, aunque ya posee proyecciones acerca del impacto de este evento en la urbe. Así, según un informe de Analistas Económicos de Andalucía apunta a que se esperan 4,6 millones de visitantes y más de 11 millones de visitas a la sede de la exposición, en Bellavista, en el distrito de Campanillas.

Pero hay más datos: esta exposición, centrada en la sostenibilidad urbana y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), tendrá un pacto económico de 2.915 millones de euros, en torno al 8,1% del PIB provincial de 2019, de forma que la inversión directa sería de en torno a 700 millones y la complementaria, de 140 millones. Podría generar 31.343 empleos, el 4,8% del PIB de 2019. Cada persona podría dejar entre 50 y 60 euros en su visita al recinto.

Los efectos se verían incrementados si se tienen en cuenta los impactos positivos a largo plazo, una vez acabada la exposición, derivados de la generación de nuevas actividades, de la localización de nuevas empresas que hayan venido a la ciudad, de los efectos sobre el turismo, las actividades culturales y el empleo. Porque a largo plazo, según el estudio de Unicaja, vendrán compañías y profesionales especializados en actividades no tradicionales en la ciudad, como las innovadoras y las de base tecnológica.