No pudieron retener las lágrimas cuando leyeron la carta a los Reyes Magos de la abuela Rafaela: «Con este gesto ya me han llegado los Reyes, no pido nada», escribía. Y qué decir de ese abuelo que, a la hora de pedir un regalo a Melchor y compañía, lo que en realidad ha pedido es un coche teledirigido para su nieto.

Es la Operación Abuelo, que desde comienzos de diciembre han puesto en marcha un conocido restaurador, Chicho Marín; una doctora, Esther Rístori, y un diputado provincial, Juande Villena. Los tres son amigos de Málaga y han aparcado sus profesiones y cargos por unos días para este nuevo reto, después de que el año pasado, en lo más duro del confinamiento, pusieran en marcha la Operación Potito, que logró recaudar unos 20.000 potitos para 1.100 niños. Además, en las Navidades de 2020 se embarcaron en la Operación Juguete, con la que consiguieron que alrededor de 700 niños recibieran los regalos que habían pedido por carta a los Magos de Oriente.

«La gente sigue pidiendo potitos y juguetes pero lo que no queríamos es ser crónicos, por eso acordamos centrarnos esta vez en los abuelos, porque son los grandes olvidados de la sociedad, los niños del ayer», explica Juande Villena.

Con Esther Ristori, en plena Operación Potito en 2020. La Opinión

A por los 300

El objetivo que se han marcado en esta campaña es poder repartir regalos de Reyes a 300 abuelos que pasan por dificultades económicas y están faltos de compañía. «Los bancos de alimentos nos están diciendo que ya solamente la idea les está haciendo felices, porque existe el abandono de muchos mayores, la realidad de la soledad. Creo que es un momento que nos va a llenar más que ninguna otra campaña», confiesa Chicho Marín.

Como en la Operación Juguete, en esta ocasión son los abuelos quienes rellenan una carta para Melchor, Gaspar y Baltasar con su lista de regalos. Y piden de todo: radios, perfumes, zapatillas, pintalabios, albornoces…

A continuación, tanto colaboradores como padrinos anónimos se encargan de hacer realidad esa carta, ya sea comprando al menos uno de esos regalos, aunque se pueden comprar más.

Los abuelos proceden de entidades sociales como el Asilo de los Ángeles, el Banco de Alimentos ‘La Unión’ de Ciudad Jardín, los servicios sociales de La Palma-Palmilla o el Ayuntamiento de Coín y también hay abuelos del Palo, a través de varios colectivos del barrio, así como abuelos de Benalmádena.

Operación Abuelo: una vitamina contra la soledad

Contacto por redes sociales

Como en las anteriores campañas, los malagueños interesados sólo tienen que contactar con la Operación Abuelo por Facebook, Twitter o Instagram, a continuación se les entregará una de las cartas personales y tras las compras, ya sólo hay que acordar con los organizadores la entrega de los regios regalos.

Entidades como la Fábrica de Cemento de la Araña, el Club Balonmano Ciudad de Málaga-Trops, la Fundación del Málaga CF , la Joven Orquesta Provincial de Málaga JOPMA, la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Benalmádena ACEB, la Asociación Cultural del Palo y El Palo Solidario colaboran junto con los padrinos anónimos con esta iniciativa que esta Navidad quiere acordarse de los más veteranos.

Como explica Juande Villena, si en las dos anteriores operaciones «nunca habíamos visto la cara a la persona beneficiada, porque lo tenemos como principio», en esta ocasión sí les gustaría acudir a algún reparto de juguetes con sus propios hijos, vestidos de pajes, «para que vean la realidad de la sociedad».