El campo malagueño ha mantenido en este 2021 sus cifras de facturación con 690,3 millones de euros, aunque el incremento “desmesurado” de los costes de producción, del orden del 270% en la energía y del 230% en los fertilizantes, han provocado que la rentabilidad y los precios no alcancen para garantizar los mínimos que necesitan los agricultores y ganaderos. La sequía extrema que sufre la provincia contribuye a ensombrecer el panorama para los próximos meses. Los precios de los plásticos han aumentado un 40% y el de los piensos un 30%.

El colectivo empresarial Asaja Málaga ha ofrecido este jueves su tradicional balance agrario, en el que se aprecia una subida de la facturación del 1,18%. La agricultura facturó 573,6 millones, con un alza del 0,90%, mientras que la ganadería firmó 116,7, con un avance del 2,56%. Las cifras son aceptables (en 2016 y 2018, ejercicios que marcaron récords, se superaron los 700 millones) pero, según Asaja, no pueden esconder la “dramática” situación que sigue viviendo el sector.

La competencia cada vez más acusada de terceros países con nuestras producciones hace que la rentabilidad y los precios no alcancen los mínimos para cubrir los costos”, ha comentado el presidente de Asaja, Baldomero Bellido, acompañado de los técnicos Benjamín Faulí y Santiago Sánchez.

El sector agrario andaluz ya ha anunciado que retomará sus movilizaciones en enero para reclamar soluciones que garanticen la rentabilidad de sus explotaciones. A su juicio, la Ley de la Cadena Alimentaria, “no ha demostrado efectividad” y tiene “graves problemas para ser aplicada”. Asaja rechaza también de plano la nueva Política Agrícola Común (PAC) proyectada por la UE y asumida por España, que «con muchos más requisitos, obligaciones y descensos económicos para los agricultores y ganaderos, solo trae más incertidumbre al futuro inmediato».

Así, la situación general resulta, en su opinión, muy lesiva para el campo. "Los niveles de facturación agraria de Málaga se mantienen, aunque es cada vez más difícil mantener rentabilidad, y en bastantes sectores se está trabajando por debajo de los costos de producción, con pérdidas, lo cual no anima al tan esperado relevo generacional propiciando así el despoblamiento rural", lamenta el colectivo.

Por otro lado, Asaja reitera su denuncia de la falta de infraestructuras y abastecimiento, con una planificación “casi nula” hasta la fecha. “La actual sequía nos ha pillado, de nuevo, sin los deberes hechos y sin la asignatura del regadío resuelta”, ha afirmado Bellido.

Las cifras del campo han estado sostenidas, principalmente, por el olivar y los subtropicales, como viene siendo habitual. En el caso del olivar, y aunque la campaña ha sido más corta en kilos de lo esperado (se calculaban 75 millones de kilos y se han cosechado 54), el buen nivel de precios del aceite y la aceituna de mesa, ha dejado una facturación total de 180 millones de euros (146 de aceite y 33 de aceituna). La subida ha sido del 27%.

En cuanto a los subtropicales, las ventas han sido de 147,8 millones de euros, con el aguacate y el mango mostrando un gran comportamiento. Por contra, sectores como hortícolas o cítricos están en descenso tras tener cifras récord de facturación.

La ganadería, con una facturación de 116,7 millones de euros, ha presentado un incremento de un 2,56% respecto a 2020. El porcino blanco y la leche de cabra siguen siendo los sectores más importantes, seguidos por la carne de ave, gracias al incremento de precios. "La carne de chivo, que está bajo mínimos, y el porcino ibérico siguen en horas bajas, sobre todo por descenso en cabaña y explotaciones", explica Asaja.

Producción por sectores

Los cultivos hortícolas y tubérculos han facturado 130,51 millones de euros, la cifra más baja en lo que va de siglo, con una caída en la facturación del 9,25%. "Es importante destacar, tal como comentamos en años anteriores, que el descenso de la superficie dedicada a hortícolas es quizá una de las causas del descenso de la producción. Si en 2010 teníamos 13.143 hectáreas dedicadas a hortícolas y tubérculos, en 2021 nos situamos alrededor de las 7.300, un descenso de un 44,4% que se han ido a otros cultivos o que han ocupado solo un ciclo de cultivo anual. La competencia de Marruecos, y de los Países Bajos; la dificultad de combatir las plagas y la entrada de otras nuevas y el incremento de los gastos de cultivo e insumos, afectan al desarrollo de estos cultivos tan especializados" explican los agricultores.

Los cítricos malagueños, concentrados fundamentalmente en el Valle del Guadalhorce, han facturado 56,07 millones de euros, un 20% menos que en 2020, donde tuvieron alta demanda por efecto del Covid-19, con un record de facturación. La segunda parte de este 2021 se ha visto perjudicada por la competencia de Sudáfrica y otros países como Argentina, Egipto o Turquía que ha devaluado la libra turca un 64% en tres meses y medio.

El almendro se mantiene a niveles similares desde 2018 con un mantenimiento de los precios, aún lejos de las cifras de 2015 y 2016. Pero la producción y comercialización de la castaña de la Serranía de Ronda ha sido de nuevo "un desastre sin paliativos, que lleva arrastrándose desde 2019", con descensos de producción y de precios.

"Nos preguntamos cuánto podrán aguantar los castañeros del Genal esta situación tan calamitosa", añade Asaja. El viñedo mantiene también este año una línea estable y las uvas pasas incrementan su facturación aunque la superficie sigue descendiendo.

Por otra parte, los cultivos herbáceos han incrementado su facturación un notable 40%. Los cereales, que representan el 69% de la facturación, son los que han aportado más importes a esta subida, debido al incremento de los precios de venta, aunque con una producción similar a la de 2020. "Esta subida también se ve acompañada de incrementos en los costos de producción, por lo que la mejora de la rentabilidad es limitada", aclaran.

El porcino blanco representa un 40% de la facturación total de la ganadería malagueña y ha incrementado la facturación un 6,2% hasta los 46,39 millones de euros motivado por un incremento del censo y de la producción, que permiten esta cifra pese a un menor precio respecto a 2020. El porcino ibérico sigue con descensos (12%) en su facturación (1,74 millones) respecto a 2020 a causa del descenso de la cabaña y del número de explotaciones. Aun así, la apertura del canal Horeca ha aumentado el precio provincial del porcino ibérico, pero la facturación sigue a la baja.

La leche de cabra sigue un movimiento oscilante pero estable, alcanzando los 38,12 millones y un incremento del 7% respecto a 2020; facturación similar a la de 2019 y recuperando a su vez las cifras casi idénticas de descensos de 2018 y 2020 manteniéndose a niveles muy similares desde 2016.

La carne de chivo permanece con su continuo descenso desde 2014, casi de un 6% - recordamos que en 2020 descendió un 8,15 % respecto a 2019-, llegando a sera la cifra de facturación más baja (6 millones) desde 2002, año en el que Asaja Málaga inició los balances anuales.

La avicultura (carne de ave y huevos) ha incrementado significativamente su nivel de facturación respecto a 2020 (15,56 %) alcanzando los 9,94 millones, sobre todo debido al aumento del precio de la carne de ave, aunque en menor medida que a nivel nacional.