La actualización de los contagios diarios no para de dejar cifras preocupantes en Málaga. Los últimos 878 positivos registrados en la provincia impulsaron la tasa de incidencia acumulada a 14 días hasta los 312,4 casos por cada 100.000 habitantes, lo que implica que ya ha rebasado el umbral para entrar en riesgo alto de transmisión de la Covid-19. Además, destacan los cuatro brotes que acumula ya el Hospital Regional con más de un centenar de positivos entre pacientes y profesionales.

Aunque no es la primera vez que la provincia se encuentra en riesgo de transmisión de la Covid-19 en función de la tasa de incidencia, sí es la primera vez que lo hace después de que el Consejo Interterritorial de Salud actualizase los parámetros epidemiológicos -más laxos- para establecer los umbrales de riesgo.

En un enfoque más pormenorizado, en esa misma situación se encuentran cuatro de los seis distritos sanitarios que conforman la provincia, cuyas tasas superan ya los 300 casos (Málaga, Costa del sol y Axarquía) e incluso los 400 casos, como ocurre con Serranía, que está en 423,6. Valle del Guadalhorce y La Vega se mantienen, por ahora, por debajo de ese límite y, por tanto, están en riesgo medio. En el caso concreto de la capital malagueña, ese indicador está ya en los 334,2 casos.

En cuanto a la presión asistencial, ayer los hospitales atendieron 144 ingresos, de las que 22 en UCI, esto es, cuatro ingresos generales menos que el miércoles y también dos menos en las Unidades de Críticos. A nivel andaluz ayer había 495 hospitalizados, 99 de ellos en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Destaca el caso del Hospital Regional de Málaga, que cuenta actualmente con tres brotes activos en plantas de hospitalización detectados en cribados preventivos que han requerido del aislamiento de 26 personas que han presentado PCR positiva, cinco de ellos profesionales del centro.

Así, se ha detectado un brote en la planta de Neurocirugía, que afecta a cinco pacientes; otro en la planta de Hospitalización de Digestivo con 15 positivos, cuatro de ellos profesionales; y un tercero en Medicina Interna, que afecta a cinco pacientes y un profesional.

Desde el hospital informaron de que la mayor parte de las personas infectadas son asintomáticas o presentan sintomatología leve, sin tener que ser tratados por complicaciones al respecto y siendo el motivo del ingreso ajeno al Sars-Cov2.

Asimismo, cabe recordar que el centro cuenta con un brote asociado a la UCI de adultos del complejo sanitario que cuenta con un total de 95 profesionales, ninguno de los cuales ha requerido de ingreso y que se están incorporando de manera escalonada a sus puestos de trabajo tras ser negativos en PCR de control al finalizar el periodo de aislamiento.

En cuanto a los fallecimientos, tres personas más perdieron la vida en las últimas 24 horas, alzando la cifra de decesos hasta los 2.030. En lo que va de semana, 10 personas han muerto debido al contagio.

En relación al avance de la vacunación en Málaga, hay ya 5.535 niños con entre 5 y 11 años con la primera dosis pediátrica administrada, tan solo un día después del inicio de la vacunación infantil.

Sobre la terceras dosis, hay 293.669 personas con la vacuna de refuerzo administrada, de las que 244.442 tienen más de 60 años.

Responsabilidad y mascarillas

Ante este auge de contagios que están impulsando la sexta ola de la Covid-19 a las puertas de la Navidad, los diferentes miembros del Gobierno autonómico se están afanando en lanzar mensajes de precaución a la ciudadanía, especialmente en las congregaciones típicas de estas fechas como las comidas de Navidad o las cenas de empresa y familiares, donde se están produciendo los últimos brotes.

No obstante, el consejero de la Presidencia Elías Bendodo aclaró ayer en una entrevista que la Junta no pretende «que se suspendan las comidas ni almuerzos de empresas», sino que se afronten con «responsabilidad».

Aseguró Bendodo que la sexta ola se encuentra en una fase de «contención» y que plantearán nuevas medidas cuando «cuando haya que tomarlas».

«Ahora mismo la presión hospitalaria no crece al ritmo de los contagios», indicó Bendodo, al tiempo que explicó que para tomar medidas se tienen en cuenta no sólo el número de contagios, sino también la edad de las personas que se contagian y los ingresos hospitalarios. Asimismo, Bendodo condicionó la celebración de las fiestas de primavera, donde se incluye la Semana Santa, a la evolución de Ómicron.

Por su parte, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, volvió a insistir en el uso generalizado de las mascarillas, también en exteriores, para frenar la propagación de la nueva variante.

«Recomiendo a todos los ciudadanos ponérsela en todo caso, en el interior y el exterior», manifestó el presidente andaluz.

En esta línea, el consejero de Salud Jesús Aguirre, aprovechando la reunión del Consejo Interterritorial, solicitó esta semana al Gobierno que la mascarilla en exteriores volviera ser obligatoria, esgrimiendo que, junto a la vacuna, es «el arma más potente».