¿Es la energía nuclear una energía verde? ¿Tiene la UE la responsabilidad de emprender acciones en relación con la situación del colectivo LGTBI+ húngaro? Estas fueron algunas de las preguntas que se plantearon en la V edición del Torneo de Debate – LID Rétor, organizado por el Aula de Debate de la Universidad de Málaga el primer fin de semana de diciembre. Diez equipos de distintas universidades de España se reunieron en la capital malagueña para debatir acerca del futuro de la Unión Europea. En tan solo 15 minutos, sin posibilidad de usar el móvil, los debatientes debían enfrentarse en cada ronda a una nueva pregunta en la que debían poner a prueba su capacidad crítica, analítica y agilidad mental.

Fomentar el pensamiento crítico, perder el miedo a hablar en público, ser capaz de expresar tus ideas claramente, ganar seguridad en uno mismo o aprender a trabajar en equipo son algunas de las habilidades que se adquieren en el Aula de Debate de la UMA. Se trata de una iniciativa impulsada y gestionada exclusivamente por los propios estudiantes, que, ante la falta de asignaturas o contenidos de oratoria en colegios, institutos y universidades, decidieron crear esta asociación juvenil sin ánimo de lucro para poder debatir y formarse en retórica y oratoria, disciplinas indispensables para poder desenvolverse en el mundo actual.

Este grupo de jóvenes, inconformistas e implicados con la comunidad, consideran que el debate es la mejor herramienta para tomar conciencia de los problemas que les rodean y les afectan. «El Aula busca fomentar el interés por el mundo en el que vivimos, localizando los problemas existentes y tratando de responder a los mismos. En un mundo dominado por el marketing y la polaridad este ejercicio es vital para crear una ciudadanía más consciente y democrática, que no se deje llevar por ciertos discursos sin una reflexión propia previa», señala Almudena del Buey, estudiante de Filología Hispánica y formadora del Aula de Debate.

«El Aula de Debate te aporta una forma más abierta y crítica de ver el mundo que nos rodea», opina Sara Ramírez, presidenta del colectivo

Esta aventura comenzó hace casi una década con el objetivo de crear un espacio de convivencia en el que el estudiantado pudiese formarse, realizar el ejercicio crítico de cuestionarse la realidad en la que vive y debatir sobre ella, pero siempre desde el respeto y la tolerancia. «El Aula de Debate existe para dar voz a la gente que quiere decir algo, y darle forma a esa voz para que todos puedan escucharla y entenderla», mantiene Sara Ramírez, presidenta del Aula de Debate de la UMA. Y, aunque la formación es su principal bandera, también se dedican a competir por toda España.

Por sus puertas han pasado y siguen pasando cientos de personas. Este año, incluso, se han visto obligados a limitar las plazas y poner una lista de espera ante la avalancha de solicitudes recibidas a principio de curso. Estudiantes de todos los grados acuden varias horas a la semana para debatir y recibir las formaciones que imparten los miembros de la Vicesecretaría de Formación del Aula, conformada por los miembros más veteranos. El Aula cuenta ya con tres cursos diferenciados por niveles según el tiempo que se lleve en la asociación.

Funcionan como una asamblea democrática, en la que, cada año, eligen entre ellos a quienes serán los próximos miembros de la Junta Directiva que se encargará de organizar y gestionar el Aula de Debate durante el siguiente curso.

Junta directiva del Aula de Debate de la Universidad de Málaga. L. O.

«Yo entré porque tenía tal pánico escénico que con que me mirasen más de dos personas me ponía roja como un tomate y empezaba a tartamudear». Hoy, Sara Ramírez es la presidenta de la Asociación, campeona de varios torneos y capaz de enfrentarse a cualquier auditorio que se le presente. La capacidad de hablar bien en público es una de las habilidades indispensables para triunfar en el nuevo escenario laboral.

En una sociedad en la que la inmediatez da poca opción al razonamiento, el ser capaz de construir argumentos sólidos es una cualidad cada vez más valorada. Por eso mismo, el Aula de Debate brinda las herramientas necesarias para que cualquier joven pueda alcanzar una comunicación eficaz y desarrolle las habilidades necesarias, para que sean capaces de desenvolverse en cualquier escenario, tanto del ámbito laboral y académico como personal. «Me ha ayudado a aprender a expresar mis propias ideas y académicamente a tener una estructura más clara», comparte Carmen Sánchez, tesorera del Aula.

Todos coinciden en que el Aula de Debate acaba siendo como una familia. Y es que conocer a gente nueva y entablar amistades es también uno de los puntos fuertes de esta asociación, pues como dice Francisco Macías, coordinador general, «te unes a un grupo de personas distintas a las que les encanta hablar de todo tipo de temas interesantes, no solo sociales y políticos, sino también de libros, series y cine».