La Gerencia Municipal de Urbanismo anunció el lunes por la tarde la convocatoria de un Consejo Rector Extraordinario para aprobar la licitación de la venta de cinco unidades de suelo en Repsol: recuerden, tres pastillas de terreno que acogerían otras tantas de torres residenciales y dos para zócalos comerciales en las que se primará el uso de oficinas. El Consejo Rector se celebrará este jueves a mediodía. El interés que ha suscitado esta noticia tiene una doble vertiente: por un lado, se pone en jaque el proyecto ciudadano de un bosque urbano en los 180.000 metros cuadrados de toda la parcela, pero, por otro, el interés entre promotores y fondos de inversión de todo tipo y naturaleza es palpable. De esta manera, según ha podido saber este periódico, Urbanismo ha recibido hasta 18 manifestaciones de interés, es decir, documentos escritos en los que se hace constar el interés de distintas compañías por adquirir una, varias o todas las unidades de terreno. Esto se ha producido en los últimos meses.

Estas manifestaciones de interés por escrito han partido de constructoras, promotoras, inversores que llevaban aparejados el concurso de fondos de inversión nacionales e internacionales y compañías de diversa naturaleza. En este sentido, se han producido manifestaciones de interés por uno o varios de estos terrenos o, incluso, hay quien ha manifestado su querencia por optar a todos.

Según consta en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, lo que se aprobará mañana es el informe jurídico y la propuesta para la enajenación de parcelas adscritas al patrimonio municipal de suelo mediante procedimiento abierto mediante varios criterios de valoración. Las parcelas, según la LOUA, recoge la documentación, son enajenables y la valoración de las parcelas ha sido efectuada por personal técnico: la primera de ellas tiene un precio de salida de 9.969.915,86 euros; la segunda 9.282.069,40 euros; la tercera 7.955.916,17 euros; la cuarta tiene un precio idéntico y la quinta, 8.593.813,26, sumando en total más de 43,7 millones de euros (sin IVA). Las tres más caras se corresponden con las torres residenciales y las otras dos, con los zócalos comerciales y de oficinas. Las tres parcelas destinadas a las torres tienen una clasificación de uso residencial urbano con uso residencial libre. No existe obligación del planeamiento en vigor de destinar a VPO el uso residencial previsto.

Las tres parcelas tienen una tipología de edificación en gran altura con planta baja más 32, baja más 30 y baja más 28, respectivamente, «lo que supone un coste de construcción para dichas edificaciones muy superior a la media, lo que haría inviable económicamente el destino a VPO», dicen los redactores de los pliegos.

En cuanto a las parcelas de terciario, su enajenación facilita la ejecución del planeamiento conforme a su calificación. «Se establecen, además, criterios de valoración con el objetivo de ampliar la dotación de metros cuadrados disponibles de oficinas para atender la demanda en Málaga. Los «ingresos derivados de la venta, por otro lado, redundarán en una mejor gestión del patrimonio municipal de suelo». Se considera este terreno idóneo «para crear centralidades significativas en el contexto urbano, además de estar estratégicamente posicionados en el encuentro de los principales ejes radiales y longitudinales de la ciudad», consta en el pliego. Falta por saber, por cierto, qué ocurrirá con la torre de la Sareb.

Para las tres parcelas de residencial libre se darán 35 puntos en función de la calidad arquitectónica y mejora del entorno inmediato, 20 por el diseño global del proyecto, seis por la eficiencia energética y sostenibilidad de los edificios, nueve por los premios del equipo redactor del anteproyecto. La puntuación mínima habrá de ser de 15 puntos. Se otorgarán 65 puntos como máximo por la oferta económica.