El profesor de Historia del Arte y Turismo de la UMA Francisco Rodríguez Marín ha sido el impulsor, junto al empresario Francisco Sánchez y el profesor de Geografía de la UMA Matías Rodríguez, y hacedor del expediente que ha posibilitado que el Gobierno declara a La Farola como Bien de Interés Cultural. En declaraciones a este periódico, asegura que es una conjunción de múltiples valores de nuestro monumento más identificativo la que ha permitido esta declaración, porque, más allá de la antigüedad y otros requisitos, todo se basa fundamentalmente «en los valores patrimoniales, todos muy diversos, artísticos, paisajísticos, antropológicos o culturales».

Así, por ejemplo, se ha aportado «mucha iconografía de La Farola en cuadros del XIX malagueño o en carteles de Semana Santa, Feria o Carnaval o, incluso, en anuncios de empresas», destaca, ello justifica que La Farola «ha calado en la ciudad, es un icono, una representación identitaria de Málaga». Tiene valores culturales e industriales, porque se planteó en 1817, justo antes del desarrollo industrial de la capital, hay muchísimas litografías del XIX que reproducen La Farola como elemento principal o secundario, «hay una concurrencia de valores patrimoniales, históricos, industriales, identitarios, culturales o paisajísticos», además de la gran innovación que supuso su sistema luminoso.

Por cierto, considera este experto, autor, por ejemplo, del expediente que permitió declarar BIC Gibralfaro, que la declaración de La Farola como BIC afectará, seguro, a la construcción del rascacielos, y eso que para que se dé esa declaración también se tiene en cuenta la delimitación del entorno del monumento, «no se pueden hacer actividades que sean negativas para la contemplación del BIC» en ese perímetro. «Si la Farola es BIC, un rascacielos de 150 metros de altura que triplica por tres la altura de La Farola la minusvalora, la perjudica en su contemplación». Además, se construye el rascacielos, habrá que apagarla, por eso en el expediente se ha hecho hincapié en el uso que tiene, además de indicar que podría convertirse en museo y seguir teniendo uso, como ocurre en Sacramento, Uruguay, con su faro, que recibe visitas durante el día y por la noche sigue con su uso tradicional.