Un total de 31 personas fallecieron el año pasado en las carreteras interurbanas de la provincia de Málaga, según los datos publicados ayer en el balance anual de la Dirección General de Tráfico. Esta cifra supone tres víctimas mortales más (+10,71%) que en 2020, año especialmente trágico con 28 óbitos pese a las grandes restricciones de movilidad que provocó la pandemia, y cuatro menos que el balance de 2019, en la era precovid y cuando se registraron 35 fallecidos. Ambos años se alejan del mínimo histórico alcanzado en 2018 con 19 fallecidos en este tipo de vías de Málaga.

La provincia se sitúa como la segunda andaluza con más fallecidos después de Sevilla (33), seguida de Granada (29), Huelva (26), Cádiz y Almería (25), Córdoba (23) y Jaén (17). Con 209 muertos, 24 más que el anterior ejercicio que suponen un incremento del 13%, Andalucía es la segunda comunidad con mayor aumento de fallecidos en las carreteras respecto a 2020, sólo superada por Cataluña (+25%).

A nivel nacional, el 2021 finalizó con 1.004 fallecidos en las carreteras españolas, una reducción del 9% respecto a 2019 (año anterior a la pandemia) y que ha supuesto que todas las comunidades hayan reducido el número de muertos en autopistas y carreteras respecto a dicho año salvo Castilla-La Mancha (+17), Baleares (+10); Andalucía (+12); Cantabria (+4) y Comunidad Foral de Navarra (+3), lo que sitúa a la región andaluza en tercera posición en cifra de aumentos en esa horquilla. Cataluña (-40) y Madrid (-25) son las comunidades con mayores reducciones.

Los 1.004 fallecidos suponen un incremento del 15% respecto a las cifras de 2020, año con restricciones de movilidad en el que fallecieron 870 personas y se convirtió en el mejor año de la serie histórica, un dato que también hace que 2021 se convierta en el segundo ejercicio con menos fallecidos. El ministerio del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que presentó ayer el balance de Seguridad Vial junto al director general del departamento, Pere Navarro, señaló que en 2021 se produjeron 921 siniestros mortales en las carreteras españolas, en los que 3.728 personas resultaron heridas graves, lo que supone 705 personas menos que en 2019 y una caída del 16%.

Por tipo de vía, el 72% de las víctimas mortales se produjeron en carreteras convencionales, frente al 28% que se registró en autopistas o autovía. «Se mantiene estable la tasa según la cual de cada cuatro fallecidos en accidente, tres se producen en carreteras convencionales y uno en autopista o autovía», explicó. En cuanto al tipo de siniestro que provoca los fallecimientos, Grande-Marlaska resaltó que el 39% fueron salidas de vía y el 32% colisiones frontales o frontolaterales. Respecto a 2019, disminuyeron un 22% los muertos por colisión frontal y un 7% o los fallecidos por salidas de vía. El ministro señaló la velocidad excesiva o inadecuada «como el principal factor, común y transversal en todos los siniestros mortales».