Con la sexta ola en plena explosión y la variante ómicron disparando los nuevos contagios, los test de autodiagnóstico para detectar contagios por coronavirus se han convertido en una herramienta cada vez más eficaz y esencial para detectar posibles focos y evitar nuevos positivos. Los test de antígenos, que se pueden adquirir en farmacias y que en las últimas dos semanas se han convertido en un auténtico tesoro que hasta incluso ha duplicado su precio, permiten en apenas 15 minutos detectar positivos en aquellos pacientes que ya han comenzado a experimentar contagios y tienen una infección activa.

Este tipo de test detectan los antígenos del virus a través de muestras nasofaríngeas o de saliva. Sin embargo, y aunque los test son muy sencillos, existen algunos errores recurrentes que pueden arrojar un resultado erróneo y hacer que no cumplan con su función.

Principales errores

  • Mala recogida de la muestra: el frotis del conducto nasal o la recogida de saliva ha de ser muy exhaustiva. De esa manera podemos estar seguros de que el algodón o el hisopo ha recogido suficiente material como para estar seguro de que la muestra es significativa. En el caso de los test nasales, es necesario realizar un frotis durante 30 segundos en ambas fosas con movimientos circulares e intentar alcanzar unos 2 centímetros. En el caso de la muestras de saliva, los test recomiendan toser dos o tres veces antes de recoger la muestra de saliva para conseguir que se desprenda material suficiente de las mucosas.
  • Poco tiempo de inmersión en el reactivo: Una vez recogida la muestra, el hisopo debe introducirse en un líquido en el que se desprende el material y se produce una reacción bioquímica en el que el antígeno del virus se multiplica. Si no realizamos este paso, el test no dará un resultado correcto. Las instrucciones recomienzan introducir el hisopo en la probeta con el líquido una media de unos 15 o 30 segundos con movimientos circulares y hasta piden escurrir el hisopo presionando a través del tubo de plástico para lograr recoger todo el líquido posible.
  • Abrir demasiado pronto el sobre con el casete del test: Es otro error común. Este elemento de los test es el más importante junto a la toma de la muestra. Dentro del casete está la tira reactiva en la que se realiza la detección de los antígenos. Se trata de un material muy sensible y es importante mantenerlo aséptico hasta la hora de introducir la muestra.
  • Poner demasiado líquido en la tira reactiva: normalmente se echan entre 3 y 4 gotas. Es importante leer bien las instrucciones para no echar ni más ni menos de las de necesarios según cada fabricante.
  • Leer el resultado transcurridos 30 minutos: Todos los test de antígenos permiten conocer la presencia de antígeno del virus dentro de los primeros 15 minutos. Pasados 30 minutos, los fabricantes insisten en que el resultado no será fiable.

Los síntomas de la variante ómicron

Un gran número de pacientes está constatando que días antes de experimentar los síntomas hasta ahora conocidos del coronavirus. Se trata de un nuevo síntoma, que podría ser el primero que provoca la infección por la variante ómicron: la voz ronca. Otros síntomas conocidos son...

  • Febrícula: Que puede variar entre una décimas o episodios con picos de fiebre
  • Dolor muscular y cansancio: Es el síntoma más similar al de la gripe. Provoca extrema debilidad.
  • Somnolencia: Los pacientes están muy cansados y con sueño.
  • Dolor de garganta y tos: Son los síntomas más comunes de los conocidos hasta ahora.
  • Dolor de cabeza: Es otro de los síntomas más frecuentes entre los positivos por la nueva variante ómicron.
  • Por contra, esta cepa no ocasiona ni pérdida de gusto ni de olfato, como el resto de las variantes.

¿Es necesaria una PCR si la prueba diagnóstica ha dado negativo?

La sexta ola de la pandemia de coronavirus está provocando un auténtico tsunami de contagios. Pese al éxito de la vacunación y el amplio porcentaje de población vacunada con la pauta completa, y hasta incluso con la dosis de refuerzo, lo cierto es que los contagios están alcanzando en las últimas semanas récords históricos desde que comenzó la pandemia. A diferencia de otras olas, en esta la población cuenta con una herramienta más que ayuda a detectar contagios. Son los test de antígenos. Hasta hace unos meses, este tipo de pruebas solo podía hacerse en centros autorizados pero ahora se han puesto a la venta autotest de venta en farmacia con los que en apenas 15 minutos se puede detectar una infección por coronavirus. Sin embargo, y pese al alto grado de especificidad y precisión de estas pruebas, lo cierto es que los test de antígenos han demostrado ser muy eficaces para detectar contagios en el caso de pacientes que han comenzado a experimentar algún tipo de síntoma, por pequeño que sea. Según los expertos, los test que se pueden adquirir en farmacia pueden arrojar falsos negativos en estadios muy tempranos de infección por lo que recomiendan someterse a ellos cuando hayan pasado entre 4 y 5 días desde el contacto con el positivo o bien cuando se haya comenzado a tener síntomas. Por todo ello, son muchas las personas que se preguntan si es necesario o no hacerse una prueba PCR si el resultado en un test de antígenos es negativo. La respuesta varía según cada paciente. Si no ha estado expuesto a ningún infectado o positivo y no presenta síntomas es innecesario. No hay motivos para pensar que esté infectado y que el test de antígenos haya dado un falso negativo. Sin embargo, si el paciente ha estado en contacto estrecho e íntimo con una persona que ha dado positivo en las horas posteriores a su encuentro sí sería conveniente hacer una de estas pruebas en laboratorio. A diferencia de los test de antígenos, la PCR permite localizar restos del ARN del virus a través de una muestra de la mucosa.