El sector hotelero encara este nuevo año 2022 con la previsión de finalizar a lo largo del ejercicio 29 proyectos de reforma o apertura de establecimientos en la provincia de Málaga que suman más de 3.300 habitaciones y que concentran un total de 355,7 millones de euros de inversión por parte de los actuales propietarios. De esta cantidad, 209 millones irán a proyectos situados en la Costa del Sol y146 a hoteles de Málaga capital.

Los cálculos han sido aportados a este periódico por la consultora Colliers y entre los proyectos en curso destacan algunos de gran calado como la reforma integral del hotel La Zambra The Unbound Collection de Mijas (el antiguo Byblos), tras su adquisición por parte de Intriva Capital en un proceso que fue asesorado por la propia Colliers; la reforma integral del antiguo hotel Don Miguel de Marbella de la mano de Magna y Club Med; el replanteamiento del antiguo Hotel Doña Julia de Casares, que supondrá la entrada de Hilton en la Costa del Sol con su marca Conrad, o la reconversión del Palacio de la Tinta de Málaga, adquirido en 2019 por Hotusa en subasta pública.

El Magna Marbella es un 4 estrellas de 373 habitaciones, y el hotel Byblos-La Zambra de Mijas, un 5 estrellas de 200 habitaciones.

«La provincia de Málaga se ha posicionado durante los últimos años como uno de los principales focos de inversión en reformas hoteleras y desarrollo de nuevos hoteles en España, con un volumen anual promedio de 114 millones de euros entre 2017 y 2021», comentan Laura Hernando y Mariano García, responsables de los informes hoteleros de Colliers. Durante este periodo, la inversión en reformas de diferente calado se ha dirigido mayoritariamente hacia los destinos vacacionales de la Costa del Sol (en total, 440 millones de euros en cinco años, un 74% de la inversión total). La ciudad de Málaga, por su parte, ha acumulado en estos cinco años un volumen de reformas y e inversión en obra nueva por valor de 152 millones.

Sin embargo, es una realidad que en 2020 la pandemia paralizó o ralentizó en extremo los ritmos de inversión, que no han empezado a recuperarse hasta este recién concluido 2021. De hecho, según los datos de Colliers, en 2020 la inversión en reformas y construcción de hoteles de nueva planta se redujo en un 67% respecto a 2019 (año récord hasta ahora, con 204 millones de inversión) y se quedó en sólo 68 millones de euros, una cifra bajísima para los estándares de la industria hotelera malagueña. En este recién concluido 2021 logró repuntar ya un 30% hasta situarse en los 89 millones y este 2022, si nada se tuerce, debe acelerar de forma importante la inversión en este segmento.

Inversión nacional

En España se registró en 2021 una inversión de 1.193 millones para la construcción o reforma de 195 hoteles con más de 20.000 habitaciones, aún lejos de los volúmenes de inversión registrados en 2018 y 2019. Según Colliers, la llegada del Covid-19 ha afectado a todo el sector inmobiliario pero, particularmente, al turístico. La bajada de la cifra de inversión se ha debido principalmente a su impacto y a la consiguiente paralización de proyectos de reformas previstos para estos dos últimos años. «Los impulsores, ante una situación de máxima incertidumbre, decidieron paralizar o ralentizar las obras, con ánimo de preservar su liquidez», detalla.

Para 2022 se espera un volumen de inversión destinado a la reforma y construcción de nuevos hoteles en España de más de 2.850 millones. Este importe se destinará a renovar o construir 296 establecimientos y 33.887 habitaciones. El dato, muy superior al de otros años, recoge tanto la inversión originalmente prevista como la acumulada por la finalización de los proyectos paralizados durante los dos últimos años.

Del total de este volumen previsto, el 80% irá destinado a la construcción de nuevos establecimientos, lo que confirma el impulso en la construcción de nuevos hoteles, significativamente paralizado por la crisis sanitaria. «Esta tendencia hacia la cualificación de la planta hotelera se espera que continúe en el medio plazo, tal y como demuestra la cifra relativa a los proyectos anunciados públicamente más allá de 2022 que, sumada al volumen de ese año, se sitúa próxima a los 5.500 millones», apunta.

Hernando espera que la tendencia hacia los proyectos de alto valor añadido, con un significativo componente de obra nueva, reconversión de edificios y reformas integrales, continúe en el corto-medio plazo.

«A pesar de las consecuencias que la pandemia ha tenido en el sector turístico, en 2021 hemos visto cómo las transacciones han recuperado el protagonismo y se han superado ya los niveles de 2019, lo que sin duda tendrá un reflejo en la necesidad de reformas a corto y medio plazo», añadió.