Para los que no conozcan cómo se pide el café en Málaga, en el Café Central -y también en la calle Santa María, en un lateral de la cafetería- ha estado, desde siempre, la guía definitiva. El mítico azulejo que expone de forma gráfica qué es una nube, un mitad, un sombra... y así hasta el largo, ha despejado las dudas de los visitantes, convirtiéndose, al mismo tiempo, en casi un lugar de culto para los malagueños.

Con el cierre de la histórica cafetería de la plaza de la Constitución, su propietario Rafael Prados ha cedido al Ayuntamiento de Málaga este mural que ya forma parte de la idiosincrasia malagueña. Por su parte, el alcalde Francisco de la Torre ha aceptado tal ofrecimiento y ha asegurado que ya se ha puesto en marcha la búsqueda de la mejor ubicación para que la pieza "que pueda ser contemplada por malagueños y visitantes".

Desde la Asociación de Hostelería de Málaga (Mahos) han celebrado esta decisión y han reiterado la importancia de velar por la conservación del azulejo del Café Central como parte del patrimonio industrial de la ciudad. La asociación ha solicitado que se ubique en un lugar público como "homenaje a una manera de entender y trabajar la hostelería".