La estación de autobuses de Málaga contará, a partir de la próxima semana, con una sala de estudios con una capacidad de 40 plazas. Según ha explicado el alcalde Francisco de la Torre, el espacio tendrá acceso autónomo aunque las primeras semanas de apertura estará controlado de forma presencial por técnicos municipales.

Esta sala de estudio ya estaba contemplada por el Ayuntamiento de Málaga, ya que era una de las promesas electorales del Partido Popular en las pasadas elecciones municipales, con la premisa de responder a una importante demanda por parte de los estudiantes y opositores de la capital, que se quejaban de la saturación de las bibliotecas públicas, sobre todo en época de exámenes.

De hecho, en febrero de 2020, un mes antes del estallido de la pandemia, el concejal de Juventud y Empleo Luis Verde ya informó a este periódico de la apertura de este espacio, que estaría operativo en dos meses. No obstante, la crisis sanitaria fulminó esos plazos.

A esta sala de estudios se le sumarán otras tres más, según ha añadido el regidor en su intervención en el Debate sobre el Estado de la Ciudad. Una de ellas estará en el Polo Nacional de Contenidos Digitales, con un total de 60 plazas; en la calle Ingeniero Garnica se instalará otra frente al edificio de servicios municipales múltiples, con capacidad para 90 personas y cuyo proyecto está ya redactado por el Instituto Municipal de la Vivienda y será ejecutado a lo largo de este año.

La cuarta sala de estudios tendrá 100 plazas y está proyectada en el Centro de Educación Permanente (CEPER) de Capuchinos, aunque habrá que proceder al desalojo de los espacios no lectivos del edificio, que depende de la Junta de Andalucía.

Con estas cuatro salas, el ayuntamiento prevé que la capital cuente con 290 plazas de estudio municipales.

Por otro lado, el alcalde ha anunciado que todos los cursos de empleo serán gratuitos este año y que desde el Consistorio se impulsarán torneos de ajedrez, matemáticas, tecnología o debate.