Málaga ha recuperado ya prácticamente el volumen de empresas que tenía antes de que estallara la pandemia y ha conseguido cerrar el año 2021 recuperando el liderato andaluz que tradicionalmente ha ostentado en este apartado, después de haberlo perdido durante esta época en diversas ocasiones en favor de Sevilla por el especial impacto que el Covid tuvo en el potente sector turístico malagueño. La provincia alcanzó a cierre de diciembre un parque de 55.561 empresas de alta en la Seguridad Social, unas cifras muy cercanas a las de finales de 2019 (es decir, poco antes de que estallara la crisis sanitaria), cuando había casi 56.000. Sevilla, que por momentos adelantó a Málaga a lo largo del año, tiene ahora 55.436 compañías.

El pasado ejercicio ha dejado así una clara tendencia de reactivación económica general, y eso a pesar de los obstáculos que han supuesto la crisis de suministros que se vive a nivel mundial, el encarecimiento de la energía y la consiguiente subida de la inflación. Desde el pasado marzo, y coincidiendo con el final del estado de alarma, la actividad comenzó a crecer de forma clara. En ese momento había 52.400 firmas adscritas, y ha sido ese tirón económico de los meses siguientes el que ha permitido a Málaga sumar desde entonces más de 3.000 nuevas empresas a su censo, según los últimos datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

La debacle económica que sufrió la provincia en 2020 (especialmente intensa por la parálisis a la que se vio sometida su principal industria, el turismo) llegó a dejar la cota de empresas inscritas en la Seguridad Social durante los compases iniciales de la pandemia, tras la declaración del estado de alarma y el parón de toda la actividad no esencial, por debajo de las 50.000 firmas, aunque con el paso de los meses la situación fue mejorando.

Por fortuna, muchas de las empresas que desaparecieron esos meses del censo no habían muerto, sino que paralizaron de forma temporal su cotización como empleadoras a la espera de que volviera a reanudarse poco a poco la actividad, según recuerda la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM).

Los servicios representan casi el 80% del tejido productivo de Málaga, con 43.306 firmas a cierre de 2021

Los servicios representan casi el 80% del tejido productivo de Málaga, con 43.306 firmas a cierre de 2021. La cifra está ya muy próxima a la era preCovid (a cierre de 2019 eran 43.788), tras haber caído por debajo de las 40.000 en los meses más duros de la pandemia. Los servicios son además el segmento que más empresas recuperaron este pasado año a partir de marzo, cuando la temporada turística empezó a calentar motores (casi 2.500).

La estructura empresarial de Málaga se completa con las aportaciones de la industria, la construcción y la agricultura, en cuyo caso las bajadas a lo largo de esta crisis fueron bastante más leves. La construcción tiene ahora mismo cerca de 6.000 empresas de alta, con lo que supera ya a la prepandemia (había 5.666 a finales de 2019), mientras que la industria cuenta con 2.606 (un dato casi similar a la era preCovid) y el sector agrario con 3.717 (le ocurre algo muy parecido).

En cuanto al empleo, Málaga presenta más de 453.200 asalariados en el Régimen General de la Seguridad Social, aunque hay unos 4.600 que continúan en un ERTE. Pero está claro que se ha recuperado ya bastante empleo: a cierre de 2019, el último año antes de la llegada de la pandemia, la provincia tenía 440.493 asalariados así que descontando al personal en ERTE, la cifra es ya incluso superior. De nuevo es el sector servicios el más significativo en volumen de empleo en la provincia, ya que actualmente acoge a 368.748 trabajadores, el 81% del total.

Crecimiento del PIB

El año 2021 ha sido bueno económicamente, aunque tanto Analistas Económicos de Andalucía (el gabinete de Estudios del Grupo Unicaja) como el Colegio de Economistas de Málaga coinciden en que el avance del Producto Interior Bruto (PIB) que se manejaba hace unos meses para la provincia (un 6,9%, la mayor tasa de toda la comunidad, que se movía en una media del 6,2%) se puede reducir en algunas décimas, cuando no en algo más de un punto, aunque estos cálculos son muy preliminares y tendrán que afinarse en los próximos días.