La crisis sanitaria, económica y social pesa en la salud mental de las personas conforme pasan los meses y la necesidad de ser escuchado no ha parado de crecer desde el inicio de la pandemia. Las llamadas por ideas suicidas al Teléfono de la Esperanza en Málaga se han multiplicado en 2021, situándose en un total de 439 frente a las 225 de 2020.

Desde hace varios años, la asociación ofrece la iniciativa “Ayuda Mutua” en el que personas que han sufrido el suicidio de un familiar afrontan sus experiencias en común coordinadas por una psicóloga.

Los voluntarios del Teléfono de la Esperanza recibieron en 2021 un total de 17.070 llamadas de personas solicitando ayuda lo que supone un 30,5 más que en 2020 y el doble que en 2019.

El principal motivo de las llamadas son problemas psicológicos con un total de 5.828 llamadas en 2021 frente a las 4.455 de 2020. Otros de los motivos son problemáticas familiares; asistenciales; jurídicas, y el apartado “otros” que agrupa llamadas que no buscan la atención directa por una crisis o problema sino que se trata de personas que solicitan información sobre las consultas de los profesionales, cursos y talleres y ofrecimientos de colaboración como voluntarios.

Los profesionales del Teléfono de la Esperanza en 2021 atendieron a un total de 410 personas. El departamento que más demandas de ayuda obtuvo fue el psicológico con 190 llamadas, aunque ese dato se redujo con respecto a 2020 cuando se recibieron 320 llamadas por el mismo caso. El segundo departamento que más demandas registró en 2021 fue el de intervención psicosocial con un total de 164 llamadas.

En cuanto a las llamadas por sexo, las mujeres son las que más se acogen al servicio de ayuda en un 63% de los casos frente a un 37% de hombres. Las llamadas por violencia de género aumentaron pasando de 106 en 2020 a 189 en 2021.

Las franjas de edad que concentran el mayor número de peticiones de ayuda son de 31 a 55 y de 56 a 70 años. En 2021, el Teléfono de la Esperanza desarrolló el programa “La Brújula de la Esperanza” destinado a personas mayores de 65 años a los que facilitan atención psicológica, acompañamiento telefónico y asistencia presencial en sesiones grupales. El programa, desarrollado en coordinación con el Ayuntamiento de Málaga, Cruz Roja y Fundación Harena, tuvo una gran acogida llegando a una participación de 2.162 personas mayores.

Los jóvenes de 18 a 30 y los niños de menos de 13 años son los que menos llamadas realizan. La franja de los adolescentes de 14 a 17 años no registró ninguna demanda de ser escuchados en 2021. Ante esta situación, el Teléfono de la Esperanza ha impulsado el proyecto “El Chat de la Esperanza”, una app que ofrecerá orientación a este sector de la población para atender sus problemas emocionales y de salud mental y prevenir suicidios.