El cementerio de mascotas de Málaga, que está proyectado en las propias instalaciones de Parcemasa, está cada vez más cerca de hacerse realidad. El Área de Sostenibilidad Medioambiental está centrada ahora en resolver un trámite burocrático para desbloquear el proyecto que, al partir de una iniciativa pública y tener pocos precedentes, está encontrando ciertas trabas en la tramitación de su apertura.

«Es cierto que administrativamente no coinciden los criterios de diferentes técnicos a la hora de establecer la metodología para su apertura», explica la concejala de Sostenibilidad Medioambiental, Gemma del Corral.

«Tenemos que aunar criterios para tomar una decisión sobre la fórmula técnica de apertura del cementerio, para que esté avalada su tramitación tanto por la secretaría como por asesoría jurídica e intervención, ese el único tema».

Para solventar este último obstáculo administrativo, desde el Área de Sostenibilidad Medioambiental tienen prevista en los próximos días una reunión con la Secretaría del Ayuntamiento de Málaga.

«Nuestro cementerio es de gestión pública y ya en España no hay muchos cementerios que sean de gestión pública sino que la gran mayoría están gestionados a través de contratas y se generan este tipo de cuestiones administrativas que conviene tenerlas claras a la hora de impulsar un proyecto de estas características».

Con todo, Del Corral espera que este último paso se desbloquee «en los primeros meses» de este año para que se pueda avanzar en el proyecto, que cuenta con el apoyo de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga.

Ayudar a las protectoras

«Entiendo que cuando se te va un animal de compañía pues hay que hacerle un duelo, y si ese duelo lo puedes hacer en un sitio físico, parece que la herida que tienes se te cura más pronto», confiesa Carmen Manzano, la presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga.

«A lo largo de mi vida se me han ido muchos animales y esa herida la sigo teniendo un poco abierta. Si tuviera un sitio físico al que ir, te da una satisfacción», añade.

No obstante, lo que más atrae a Manzano del cementerio de mascotas, donde los dueños podrán incinerar o enterrar a los animales que formaron parte de su vida, es la posibilidad de que el dinero recaudado vaya dirigido a las protectoras.

«Sobre todo lo que más me gustó es que, puesto que Parcemasa no necesita beneficio puesto que es del Ayuntamiento, la idea que me transmitió [Federico] Souvirón [gerente de Parcemasa] es que ellos pensaban, con las ganancias que se obtenga, ayudar a las protectoras».

Además, este cementerio podría ser también el hogar para una colonia de gatos, una idea que también, dice, se ha comentado.

«Estuvimos hablando incluso de aprovechar, porque va a ser un espacio bastante restringido que está al final de toda Parcemasa, incluso la posibilidad de crear una colonia, porque a los gatos les gustan los lugares tranquilos y ese va a ser un lugar estupendo».

Planteado desde 2016

Hace seis años, el Partido Popular registró una iniciativa en el pleno del Ayuntamiento de Málaga para crear un cementerio para animales de compañía. Dos años después, en 2018, Parcemasa aprobó acondicionar un espacio en sus instalaciones para depositar los restos de las mascotas de los malagueños.

El proyecto aprobado entonces incluía la construcción de un edificio de planta circular con una superficie total de unos 1.000 metros cuadrados, dividida en dos plantas y dotada con una cubierta protegida por una capa vegetal.

Sacrificio cero en el Centro Zoosanitario

El Centro Zoosanitario Municipal, dependiente del Área de Sostenibilidad Medioambiental, anunció en abril del año pasado haber alcanzado los objetivos de sacrificio cero, ya que solo se sacrificaron dos animales «por motivos sanitarios». «Estas cifras demuestran que se puede conseguir alcanzar el sacrificio cero sin necesidad de establecerlo normativamente, y que la clave para ello es alcanzar el abandono cero», declaraba la concejala de Sostenibilidad Medioambiental, Gemma del Corral.