Las cabinas de teléfonos dejaron de ser consideradas un servicio universal el 1 de enero de este año, según la nueva Ley General de Telecomunicaciones, pero una empresa trata de salvar este mobiliario urbano -ya obsoleto- con un nuevo uso: ofrecer información inteligente.

Desde que aparecieran en 1889, estas cabinas han ocupado un lugar tanto en esquinas urbanas como rurales del planeta. Sin embargo, en los últimos años la telefonía fija ha sufrido un declive. Cada cabina efectuaba, últimamente, una media de solo una llamada a la semana.

Ante este escenario, los ayuntamientos pueden solicitar la retirada de estos soportes telefónicos o darles una segunda vida, transformarlos en «neocabinas» y «hacer de sus municipios ciudades inteligentes» gracias a la empresa emergente malagueña iUrban, según informa su primer ejecutivo, Andrés Martínez.

Ofrecen la posibilidad de reconvertir estas cabinas en puntos de recarga de dispositivos móviles y «oficinas de información turística 2.0», abiertas 24 horas todos los días del año, explica.

Estas nuevas cabinas dinamizan el comercio local al dar información de restaurantes y tiendas cercanas

Hasta hace solo unos meses, esta conversión de las cabinas se encontraba estancada. Sin embargo, con el reciente cambio de paradigma, iUrban se ha visto «muy beneficiada», según indica el responsable, al tiempo que asegura que las peticiones de los ayuntamientos -principales clientes- para la reconversión de estas estructuras se han multiplicado y un total de 50 ciudades se han interesado por este servicio.

En cuanto a la información turística que aparece en las pantallas de esas nuevas cabinas, que se encuentran geolocalizadas, desde la empresa explican que se ha dinamizado el comercio local ya que se da cuenta de los restaurantes, tiendas, actividades y eventos que hay alrededor.