La pertinaz sequía va camino de poner en jaque la producción de subtropicales de la comarca de la Axarquía, pese a las mejoras hídricas para interconectar los excesos de agua embalsada del litoral occidental con los recursos de la presa de La Viñuela. En este momento, el principal pantano de la provincia está al 16% y mantiene justo la mitad de hectómetros cúbicos que hace justo un año, cuando se superaba la barrera de los 50.

Los principales portavoces del sector agrícola, especialmente los vinculados a la producción de aguacate y mango, vuelven a clamar por planes a corto plazo que alivien la situación del campo malagueño más productivo y de mayor rentabilidad económica. Y se refieren dos de ellos a un dato contundente: 30 litros por metro cuadrado se han recogido en La Viñuela desde que a finales del verano arrancó el año hidrológico, frente a los casi 150 que a estas alturas del invierno se habían acumulado hasta el 17 de enero de 2021.

Como tradicionalmente han demandado los sindicatos agrarios, especialmente Asaja Málaga, el campo malagueño reivindica «infraestructuras acordes a uno de los pilares de la economía dentro del sector agroalimentario». Así han recordado que la facturación bruta del subtropical malagueño supera desde antes de la pandemia los 200 millones de euros anuales, prácticamente el doble de lo que produce todo el cine español en su conjunto.

También aluden los agricultores a ese cambio climático que pudiera estar detrás de la pertinaz sequía que padece la provincia y el resto de Andalucía, y que también podría evidenciarse en el adelanto de la floración en numerosas especies. Un ejemplo al que aluden es el de la floración del almendro, de manera generalizada en localidades como Colmenar, Cómpeta o la comarca de Nororma, durante esta última semana.

Los productores de almendras expresan que el secano malagueño cada vez está más amenazado y subrayan cómo cada vez hay menos hectáreas dedicadas a la uva en territorios con gran tradición, como puedan ser los términos del interior de la comarca de la Axarquía. Ni siquiera la protección a la pasa podría evitar el imparable avance del subtropical, en detrimento de otros árboles de larga tradición en estas zonas productivas.

La sequía afecta principalmente a la comarca más oriental de la provincia. Sin embargo, en el cómputo de todos los embalses malagueños, la situación es alarmante. Si hace un año había acumulados un volumen de casi 350 hectómetros cúbicos, en este momento restan poco más de 200, concretamente 206. Ni siquiera el embalse de la Concepción escapa a esta falta de recursos hídricos, pues se encuentra al 41,5% de su capacidad. El que mayor porcentaje arroja es el de Guadalteba, al 54%.

Por delante del de La Viñuela están por debajo del 30% tanto el embalse del Guadalhorce, al 28,5%, como el del Conde del Guadalhorce, con apenas el 24,3% de agua acumulada. El listado provincial lo completan, ambos al 45% de su capacidad, los pantanos de Casasola y del Limonero, los dos de menor capacidad de toda la provincia, con poco más de 20 hectómetros cúbicos.

Uno de los responsables de Asaja en Málaga, Benjamín Faulí, relataba ayer mismo que para zonas como La Axarquía se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que se construya con capital privado una desaladora. Al respecto, ha recordado que ya el plan hidrológico con horizonte hasta 2027 prevé unas instalaciones de estas características, pero con recursos públicos. Asegura que este tipo de iniciativas pueden ser una solución a medio o largo plazo, pero que la problemática de la actual falta de lluvias requiere de otras iniciativas urgentes. Así se abona el agro malagueño a las precipitaciones de finales del invierno para compensar el gran déficit actual.

La autovía del agua, pendiente de las últimas obras

La Junta de Andalucía no ha puesto aún fecha a la conclusión de los trabajos que permitan interconectar, de manera definitiva, las dos costas en cuanto al flujo de recursos hídricos en periodos de sequía como el actual. No obstante, fuentes de la Administración regional remarcan «que el uso de agua reciclada también se investiga para paliar la falta de agua embalsada y dar cobertura a las necesidades de aguacates y mangos».

En este sentido, el Ejecutivo andaluz incide en la importancia de un sector capital para las exportaciones agroalimentarias de las que presume la provincia malagueña.