«No he hecho rehabilitación y el brazo me sigue doliendo», comenta Paquita Gómez, de 82 años, que por lo menos ya no lo luce en un cabestrillo como en septiembre pasado, cuando por vez primera apareció en La Opinión.

Entonces ya contó a este periódico que unos meses antes, en mayo, resbaló en el asfalto de su calle sin salida, dedicada al Obispo Manuel de Santo Tomás, junto al Camino del Colmenar, y tuvieron que recolocarle el hombro, pues se le salió del golpe.

No es difícil tropezar en una calle con una pendiente tan pronunciada y que, calcula una vecina, fue asfaltada por los propios vecinos «hace 25 o 30 años». El suelo es una sucesión de parches hasta el punto de que, hace pocos años, cuenta la propia Paquita, un vecino enfermó y la ambulancia se negó a subir arriba, así que el enfermo tuvo que bajar a pie. «El conductor de la ambulancia me dijo que valiente porquería de carril teníamos y que por qué no luchábamos para que nos lo arreglaran», recuerda Paquita.

La calle, junto al Camino del Colmenar, tiene una pendiente muy pronunciada. A. V.

Esta antigua emigrante en Francia, que trabajó durante años «de la cama al trabajo y del trabajo a la cama» para poder ahorrar y comprarse una vivienda con su familia, ve cómo la vía no tiene un mínimo de elementos necesarios, empezando por más farolas, porque como explica, en la parte alta de la calle, «de las farolas que hay más abajo sólo me llega el resplandor».

Cuatro meses después de exponer su caso en La Opinión vuelve a reclamar un asfaltado digno, «una acerita» y un tramo de barandilla de unos 70 metros, para poder agarrarse y no volver a accidentarse.

La vecina, en septiembre, con el carrito de la compra y el brazo aún en cabestrillo A. V.

Los vecinos también quisieran un saneamiento «a coste cero», cuenta otra vecina, porque ya lo pagan en la factura del agua. La propia Paquita, detalla, pagó unos 17.000 euros por estar incluida en un próximo plan urbanístico, el de Tashara, pero a la calle no ha llegado ninguna reforma. Los vecinos sí agradecen la gestión del distrito de Málaga Este con la Junta, que ha hecho posible, abajo, en el Camino del Colmenar, un nuevo tramo de acera y un desbroce que permitirá incorporarse mejor al tráfico desde esta calle, unos trabajos que ya están en marcha, aunque también pidieron un espejo que no ha llegado.

Fuentes del distrito de Málaga Este recalcaron ayer que la vía está dentro del futuro plan urbanístico de Tashara. En cualquier caso también confirmaron que el concejal de Málaga Este, Carlos Conde, volverá a visitar la calle Obispo Manuel de Santo Tomás para ver lo que se puede hacer.