La Costa del Sol no pierde interés entre los fugitivos británicos más buscados. Al menos seis de los doce delincuentes que forman la nueva campaña impulsada por las autoridades del Reino Unido para localizarlos en nuestro país podrían estar en el litoral malagueño. Esta es la ubicación que sus fichas señalan para dos acusados de asesinato y otros cuatro por asuntos de narcotráfico. El director general de Operaciones de la Agencia Nacional contra el Crimen (ANC) británica, Steve Rodhouse, justifica este destino porque a este tipo de fugitivos les «resulta familiar» por la gran cantidad de expatriados que se concentran en el litoral malagueño: «Se sienten cómodos mezclándose con esta comunidad de británicos». 

Los dos hombres buscados por asesinato son Callum Halpin y Nana Oppong. Al primero le atribuyen posibles contactos en Málaga, Alicante, Portugal y Dubái y está acusado de participar en la ejecución de Luke Graham y el intento de asesinato de Anton Verigotta, ambos tiroteados a plena luz del día en una calle de Mánchester en una emboscada enmarcada en una guerra territorial entre traficantes de droga. Según Crimestoppers, la ONG británica que participa en la localización de fugitivos, los investigadores creen que Halpin fue uno de los tres hombres que condujeron hasta el lugar del crimen.

A Nana Oppong, de 41 años y del que sospechan que podría moverse por Marbella, lo buscan por el asesinato de Robert Powell, de 50 años. La policía de Londres cree que el fugitivo fue en coche a una fiesta en la que se encontraba la víctima y le disparó ocho veces con una pistola de 9 milímetros. Ambos pertenecían a redes criminales rivales.

En cuanto al narcotráfico, uno de los rostros que la campaña difunde y que también sitúa en Málaga es el de Asim Naveed, sospechoso de tener un papel destacado en un grupo dedicado mover grandes cantidades de cocaína. Gracias a las filtraciones de la plataforma de comunicaciones encriptadas EncroChat se le acusa de participar en la distribución polvo blanco en Cardiff y Gales. Sólo en este último destino, se calcula que introdujeron 46 kilos de cocaína valorados en más de 9 millones de euros

Jack Mayle, por su parte, lo busca la policía de Surrey por el suministro de MDMA y diazepam. Su ficha señala que podría estar en Marbella y que huyó poco después de ser acusado de trabajar con un traficante en la web oscura, donde supuestamente compraban y vendían drogas entre ellos para posteriormente distribuirlas a sus propias organizaciones.  

A Joshua Hendry lo sitúan entre Estepona y Canarias y lo buscan por su presunta pertenencia a un grupo de narcotraficantes de Liverpool. Los investigadores británicos alegan que traficaba con heroína y crack junto a su madre y hermano, ya condenados, entre Liverpool a Grimsby. Hendry también está reclamado por una condena de 10 años de prisión por hechos de la misma naturaleza. 

Por último, Callum Michael Allan es buscado por 12 delitos diferentes entre los que destacan la posesión de heroína con la intención de suministrarla; traficar con cocaína; posesión de cannabis; agredir a un trabajador de Emergencias; y riña y conducción peligrosa. El 11 de junio de 2019, la policía entró una vivienda utilizada como punto de venta de droga y Allan huyó tras agredir a los dos oficiales que lo sujetaron. Fue sorprendido con 113,29 gramos de heroína y compareció ante un tribunal en abril de 2020, donde pagó una fianza antes de desaparecer. 

Crimestoppers ha solicitado que cualquier persona que tenga información sobre estas personas llame de forma anónima al 0800 555 111, mientras que las personas que llamen en España deben llamar al número gratuito en castellano 900 926 111.