El Ayuntamiento de Málaga invertirá 1,9 millones de euros, a través del Observatorio de Medio Ambiente Urbano (OMAU), en un Corredor Verde desde la desembocadura del río Guadalhorce hacia el interior de la localidad en un tramo de 13 kilómetros.

Así se refleja en el Plan de Contratación para 2022 que ha dado a conocer la concejala del área de Comercio y Contratación, Elisa Pérez de Siles, tras la reunión de la Junta de Gobierno Local.

Estas actuaciones se enmarcan en el proyecto Life Watch Alborán, que supera los 9 millones de euros y está cofinanciado entre el Consistorio malagueño, que pone el 20% y fondos europeos, que cubrirán el 80% restante. Además del OMAU, liderarán este plan la Universidad de Málaga (UMA), el Aula del Mar y el Instituto Oceanográfico.

Con esta partida que licitará este año el Ayuntamiento, comenzarán los trabajos a lo largo del cauce del río, desde su delta hacia el final del término municipal, para regenerar y conservar el corredor ecológico del Guadalhorce, según explica el director del OMAU, Pedro Marín.

Así, se mejorarán los senderos peatonales y ciclistas; se eliminarán las especies invasoras vegetales que han poblado este entorno y se sustituirán por especies autóctonas y se controlará la calidad de las aguas del río junto a las lagunas de la desembocadura.

Renaturalizado este espacio será una zona idónea para estudiar y monitorizar los tres ecosistemas convivientes: el fluvial, el humedal y el costero.

Estas mejoras se extenderán al propio Parque Natural Desembocadura del Guadalhorce, ubicado entre los dos brazos del río, que sirve de asentamiento para más de 260 especies de aves.

"La idea es que junto con la gente del Parque, ayudarles al estudio, anillamiento...", señala Marín, que añade que también se actuará en la zona del yacimiento fenicio de Cerro del Villar, con la idea de hacerlo "más visible", ya que se plantea facilitar la conectividad ecológica con otros espacios cercanos, como es Arraijanal, la laguna de los Prados o el Campamento Benítez.

Observatorio de cetáceos

El Life Watch Alborán incluye el proyecto Mareto "Málaga Real Time Observatory", un observatorio submarino equipado con sensores para estudiar el movimiento de los delfines y otros cetáceos a través de la instalación de un cable bajo el agua y perpendicular a la costa malagueña.

"Lo que hace es ver lo que pasa por encima del cable para controlar el movimiento de mamíferos marinos", explica el director del OMAU, que indica que se trata de un sistema que estará coordinado con el Instituto Oceanográfico.

"Estamos viendo la posibilidad que, en el Aula del Mar donde tienen su museo en el Muelle 2, compartir espacio con ellos para crear paneles de realidad virtual con imágenes de los sensores que ponemos a la ciudad para que la gente que pasa por allí pueda ver lo que se está trabajando en el Guadalhorce, en el Parque Natural, en el mar... para que la ciudadanía visibilice todas estas cuestiones", afirma Pedro Marín.

Este Corredor Verde del Guadalhorce, cuyos primeros trabajos están arrancando ahora, es un proyecto diferente al que impulsa Diputación de Málaga para crear un parque fluvial en el interior de la provincia aunque están vinculados.

"La idea es mejorar la biodiversidad de la ciudad, también hacer estudios de cambio climático y todo esto con nuevas tecnologías", aclara Marín.