La consejera de Agricultura y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, urgió ayer al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, a acelerar las obras hidráulicas de interés general del Estado para paliar los efectos de la sequía en Andalucía. Durante la reunión por videoconferencia con el alto cargo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, también reclamó la posibilidad de participar en el diseño y ejecución del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de digitalización del sector del agua, no solo como comunidad autónoma sino como organismo de cuenca.

«La situación de sequía supone una gran amenaza porque las reservas de los embalses se están reduciendo de manera muy significativa y ello hace necesarias inversiones excepcionales por parte de las administraciones», explicó Crespo, según informó su departamento en un comunicado.

La Junta, que aprobó en junio pasado el decreto de sequía, ha iniciado obras de emergencia en las zonas más afectadas de las cuencas intracomunitarias sobre las que tiene competencias, pero ha precisado que no es suficiente, por lo que la consejera ha emplazado al «Ministerio a que acometa las obras declaradas de interés general de la comunidad autónoma, básicas para garantizar las demandas de los territorios de Andalucía».

Dentro de esas infraestructuras, Crespo ha instado al secretario de Estado a la aprobación del trasvase de Iznájar para poder avanzar en la redacción del proyecto y la ejecución de la obra. Asimismo, ha demandado la ejecución de la desaladora de la Axarquía, así como la mejora y ampliación de la de Marbella. Además, se ha recordado al Gobierno que la Junta tendrá redactado el proyecto de la nueva presa de Gibralmedina antes de que termine 2022 y que el Estado debería incluirla como parte de las actuaciones prioritarias en el horizonte 2027, dada su importancia para el abastecimiento en el Campo de Gibraltar y en la Costa del Sol.